Ante esa maniobra, la audiencia se realizó de todos modos. El juez de Garantías Diego Sanz tomó conocimiento de lo ocurrido, declaró la rebeldía de Cantero por no comparecer pese a estar debidamente notificada y ordenó su detención al considerar que la conducta podría encuadrarse como una tentativa de delito.
Su entonces abogado, Hernán Pascual, manifestó sorpresa y aseguró que actuó de buena fe al presentar el documento, creyendo en la palabra de su defendida. Tras el escándalo, trascendió que la joven permaneció varios días sin presentarse ante la Justicia y pasó a ser considerada prófuga.
Fuentes cercanas indicaron que Cantero tendría intención de entregarse en los próximos días y que lo haría con una nueva defensora, Filomena Noriega, ya que su anterior representante desistió de continuar en la causa.
Una causa que ya venía complicada
La joven ya enfrentaba una imputación por una presunta estafa de $70 millones contra un matrimonio de Rivadavia. Según la acusación, se presentó como gestora de trámites judiciales e incluso habría afirmado ser empleada judicial para ganarse la confianza de la pareja.
Las víctimas habían vendido una propiedad tras un juicio sucesorio y, de acuerdo con la denuncia, Cantero los convenció de que podía ayudarlos a recuperarla. Desesperados por volver a su casa, le entregaron el dinero sin recibo ni constancia formal. Después de eso, aseguran, no volvieron a saber de ella ni del dinero.
No fue el único antecedente. En diciembre de 2023, un comerciante la denunció por haberle entregado un comprobante falso de transferencia para simular el pago de un teléfono celular. En ese caso, devolvió el dinero y logró frenar el avance del proceso.
Ahora, con una orden de detención vigente y una nueva polémica en su contra, su situación judicial quedó aún más comprometida.