Controles, detenciones y alcoholemia: el saldo de Semana Santa
El fin de semana largo dejó más de 500 detenidos y más de 200 infracciones. Hubo fuerte presencia policial en rutas, barrios y zonas turísticas.
El movimiento masivo de personas durante Semana Santa en San Juan obligó a desplegar un operativo de seguridad de gran magnitud que dejó números contundentes y expuso tanto el esfuerzo preventivo como las conductas que se repiten en este tipo de fechas. Entre el jueves y el lunes, un total de 501 personas fueron detenidas en distintos procedimientos realizados a lo largo de la provincia.
El refuerzo de controles estuvo directamente vinculado al alto flujo de peregrinos y turistas, especialmente en zonas como Vallecito, uno de los puntos más convocantes. Allí, la escena fue constante durante todo el fin de semana: caminantes, vehículos, controles y presencia policial en cada tramo clave del recorrido.
Uno de los focos principales se instaló en la Senda del Peregrino, donde se montaron cuatro filtros de seguridad. En esos puntos, los efectivos realizaron requisas para evitar el ingreso de alcohol entre quienes caminaban hacia el paraje, en un intento por prevenir situaciones de riesgo en medio de la multitud.
Aun así, los excesos estuvieron presentes. Las infracciones viales y los disturbios menores marcaron buena parte de las intervenciones. En total, se labraron más de 200 actas en operativos de tránsito y controles en rutas. En la zona de Vallecito, además, se retuvieron 9 motos y 4 autos cuyos conductores circulaban bajo los efectos del alcohol.
Dentro del total de detenidos, los casos más graves fueron menores en comparación con el volumen general: 22 personas quedaron involucradas en causas penales y otras 21 fueron aprehendidas en situaciones de flagrancia. También hubo intervenciones vinculadas al consumo de sustancias prohibidas, en operativos coordinados con la justicia federal.
El operativo no solo se concentró en los puntos turísticos. En paralelo, la presencia policial se reforzó en distintos barrios de la provincia, especialmente en sectores considerados conflictivos como Rawson, Chimbas y algunas zonas de Pocito. Allí, los patrullajes se intensificaron en base a un esquema de prevención que prioriza los lugares con mayor incidencia delictiva.
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En total, más de 2.800 efectivos participaron del despliegue, entre controles viales, recorridas preventivas y operativos en zonas urbanas y rurales. El objetivo fue sostener el orden en un contexto de alta circulación y evitar situaciones que pudieran escalar.
Pese a estos episodios y a la cantidad de intervenciones, el balance general muestra una disminución en los incidentes en comparación con años anteriores. La fuerte presencia policial, visible tanto en rutas como en barrios, fue uno de los factores que contribuyó a ese resultado y que, según se pudo percibir, también fue valorado por quienes transitaron la provincia durante estos días.