“Se intentará determinar por dónde pasó la moto y qué ocurrió antes de que terminara en el canal. Analizarán si fue un accidente o si hubo intervención de un tercero”, explicó sobre la primera de ellas.
La segunda pericia, de carácter criminalístico, evaluará el estado del cuerpo y las circunstancias del hallazgo. “Lo encontraron sin pantalones, con el casco roto y lesiones que no me cierran. Es un trayecto corto para que se le haya salido el jean con cinturón y zapatillas”, sostuvo la mujer.
En cuanto a la pericia informática, el objetivo será revisar la información de geolocalización: “Van a analizar si el recorrido que hizo coincide con la aplicación de Uber o si hubo algún error en la señal GPS”.
Norma asegura que la hipótesis de siniestro vial no responde a todas las dudas: “Desde el principio sentí que lo mataron. Tal vez los informes no digan mucho, pero mi intuición nunca me falló”.
En un primer momento incluso se barajó la posibilidad de un suicidio, algo que la familia rechaza de plano. “Lo desestimaron. Él no se cayó solo, era un día de verano con amplia visibilidad. Hay muchas circunstancias que hacen dudar de esa versión”, remarcó.
Mientras la investigación sigue abierta, la madre recuerda a su hijo con orgullo: “Era muy cariñoso, ayudaba a todo el mundo sin contarlo. En su sepelio me enteré de todo lo que hacía por los demás. Era un chico lleno de luz”.
La familia de Tomás espera que la Justicia avance pronto con los resultados de las pericias para esclarecer definitivamente lo ocurrido.
FUENTE: Laprovinciasj