Caso Sillero
Jueves 27 de Septiembre de 2018

Brujería, amor y traición: la increíble historia que terminó en el doble crimen de Sillero

"La curandera le dijo a Bordón donde estaba la plata", así lo reveló el testigo arrepentido en el caso del matrimonio asesinado por dinero en Rawson. Con su historia, la persona que entregó al único juzgado por este doble homicidio reclama el dinero de la recompensa.

/// Por María Eugenia Vega

La muerte del matrimonio Sillero le causó un daño irremediable a su familia. La violencia con la que el asesino actuó, contra las Florencia Bustos y Víctor Sillero, marcó un agravante que podría dejarlo preso por el resto de sus días, al menos así lo espera el juez de primera instancia, Martín Heredia, quien instruyó la causa en tiempo y forma, enviando a Javier Bordón (46) al banquillo de los acusados. Pero en esta triste historia hubo otra que le antecedió y que fue la clave para que atraparan al autor material del doble crimen. Una curandera, un testigo que escuchó detrás de la puerta y un ladrón que nunca encontró el dinero que fue a buscar a esa casa de Rawson, el cual estaba oculto en el baño.



Cuando no había evidencia firme y la opinión pública comenzaba a repudiar el hecho de que no se esclareciera el caso Sillero, un testimonio lo cambió todo. Este testigo "arrepentido", que le dijo a la Policía cómo atrapar a Javier Bordón, y que ayudó en su caída, fue quien le contó a sanjuan8.com, su historia, su versión de los hechos.



Javier Bordón iba a esa curandera por problemas del corazón y este testigo (a quien le prometimos resguardar la identidad) también lo hacía por cuestiones personales. "Conocí a Bordón en la casa de esa mujer. Él le llevaba fotos o elementos para que ella ayudara con su tarea espiritual. Un día escuché, mientras hacía la fila para que la mujer me atienda, que ellos hablaban. Escuché porque la ventana que daba a la habitación donde la mujer atendía estaba un poco abierta. Ella le decía que el dinero estaba en una caja", relató a sanjuan8.com. En otra oportunidad, lo escuchó decir "que se había mandado una cagada".



Al parecer, según el testigo, Bordón también visitaba a la señora para que lo ayude con sus maniobras delictivas, para que le de datos o pistas para saber cómo actuar. Si fue así, la mujer tenía razón. Los $2.500.000 que Víctor Sillero tenía en su casa estaban ocultos en una caja oculta detrás del botiquín del baño. Bordón nunca la encontró. Ese era realmente su cometido, ubicar el dinero y largarse de la provincia. Al menos esa es la versión del testigo, que coincide con el relato que el juez le hizo a este medio sobre los hechos.



"A Bordón le tenía miedo porque él sabía que yo había escuchado todo. Por eso no fui antes a la Justicia. Me amenazó de muerte y me pedía plata de vez en cuando para perdonarme la vida", dijo el testigo. Esta habría sido la razón por la cual su confesión llegó luego de que el Gobierno lanzara la jugosa suma de $500.000 como recompensa en el caso. "Yo lo entregué a la Policía. Fue una tarde, mi abogado me lo recomendó, cuando fui a la Central a pedir que me protejan. Como no podían dar con Bordón, me pidieron que lo llame y lo cite en el centro porque yo tenía para darle un dinero", contó.



Precisamente lo que se conoció en ese contexto fue que Bordón fue detenido por personal policial en la plaza 25 de Mayo. Como todo salió bien, este testigo busca cobrar la recompensa, pero todavía no tiene noticias al respecto. Su testimonio podría ser crucial en el juicio que comienza hoy por el doble crimen.

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