Luego escapó hacia un descampado. Los efectivos de la Unidad Coordinadora de Departamentales que acudieron al lugar encontraron parte de las pertenencias de la víctima: un bolso de jean azul con una campera, dos inhaladores recetados para el asma, medicación para la tiroides y documentación personal, entre ella el DNI, una tarjeta de débito de Mercado Pago, la tarjeta SUBE y la licencia de conducir.
Pero mientras los policías avanzaban con la búsqueda, recibieron una segunda denuncia.
Apenas cinco minutos después, otro hecho había sido cometido en la zona de Paula Albarracín de Sarmiento y O'Higgins. La segunda víctima también denunció haber sido atacada y sufrió lesiones. En este caso, el acusado se habría llevado un teléfono celular Samsung.
La secuencia terminó poco después, cuando los investigadores localizaron a Martínez en calle Zapiola, entre Maipú y O'Higgins.
La detención terminó con daños a una moto policial
La aprehensión no fue inmediata. Al advertir la presencia de las motos policiales, Martínez arrojó un cuchillo tipo carnicero y comenzó a resistirse físicamente. Según consta en la investigación, lanzó golpes de puño y patadas contra los efectivos.
Durante el forcejeo, incluso pateó una de las motocicletas utilizadas por la Policía, una Kawasaki Versys 1000, que terminó cayendo al suelo. El rodado sufrió daños en el manillar del freno delantero y en la sirena.
Finalmente, los efectivos lograron reducirlo y concretar la detención. Durante el palpado de urgencia encontraron pertenencias que habían sido denunciadas como robadas y que posteriormente fueron reconocidas por las víctimas.
Con la intervención del ayudante fiscal Jorge Salinas y de la fiscal de turno Yanina Galante, se activó el procedimiento especial de Flagrancia.
La investigación avanzó rápidamente y, según las fuentes del caso, permitió reunir en pocas horas los elementos necesarios para conformar un legajo de casi 90 fojas. La causa llegó entonces a una instancia de juicio abreviado, una salida que permitió resolver la situación judicial apenas 48 horas después de los hechos.
El hombre ya contaba con dos condenas anteriores. Una de ellas era de tres meses de prisión e incluía delitos tramitados ante la UFI Flagrancia. La segunda correspondía a un robo investigado por la UFI de Delitos contra la Propiedad y había sido de dos meses.
Esta última pena había sido cumplida en junio de este año. Es decir, cuando volvió a quedar involucrado en nuevos delitos, acababa de terminar de cumplir una condena anterior.
Ese antecedente fue tenido en cuenta por la Justicia y derivó en su declaración de reincidencia.
Finalmente, Martínez recibió una pena de 8 años de prisión efectiva, además de la declaración de reincidencia y prisión preventiva. La condena comprendió los dos robos, la resistencia durante su detención y los daños provocados al vehículo policial.