La dura advertencia al Congreso
El presidente fue contundente al señalar que las recientes iniciativas legislativas, como la reinstalación de la moratoria previsional y aumentos en salarios docentes y pensiones por discapacidad, representan un gasto adicional cercano al 2,5% del Producto Bruto Interno (PBI). Esto, advirtió, obligaría al Gobierno a recurrir a financiamiento vía deuda o a la emisión monetaria, lo que podría desatar un nuevo ciclo de inflación y crisis social.
“Si el Congreso quiere volver atrás, me van a tener que sacar con los pies para adelante”, sentenció, acusando a algunos sectores políticos de actuar motivados por el “poder” y no por el bienestar social.
Las nuevas medidas económicas
Para evitar que la inflación vuelva a dispararse, Milei anunció que firmará una instrucción al Ministerio de Economía para prohibir que el Tesoro financie gasto primario con emisión monetaria. En otras palabras, quedará formalmente vedado pedir préstamos al Banco Central.
Además, enviará un proyecto de ley al Congreso que exigirá presupuestos nacionales con equilibrio o superávit fiscal. Toda modificación al presupuesto deberá estar acompañada por recortes equivalentes. La iniciativa incluirá sanciones para legisladores y funcionarios que aprueben o ejecuten déficits.
El desafío del crecimiento sostenido
El presidente hizo énfasis en que el único camino viable para mejorar la economía argentina es sostener el equilibrio fiscal y promover un crecimiento genuino basado en “orden fiscal y monetario”. Rechazó las recetas que aumentan el gasto sin recursos genuinos, calificándolas de “demagógicas” y advirtió que la emisión de dinero sin respaldo sólo destruye el valor de la moneda y empobrece a los sectores más vulnerables.
Milei planteó que el país enfrenta dos caminos: el suyo, orientado al crecimiento sostenido y respeto a los derechos de propiedad, y el otro, caracterizado por la “ilusión monetaria y la servidumbre estatal”, que ha llevado a crisis repetidas.
La mirada hacia octubre
De cara a las elecciones legislativas, el mandatario pidió a los argentinos elegir entre “responsabilidad o realismo mágico”, entre el “atajo” que conduce a la decadencia o la paciencia que requiere hacer “lo correcto”.
Pidió al Congreso “estar a la altura” del desafío y confió en que la sociedad apoyará su proyecto, cerrando con un llamado a no ceder ante lo que definió como “el mal”, citando al poeta Virgilio y al economista Ludwig von Mises.