Lamelas, de origen cubano y quien debe recibir la confirmación del Senado de su país para asumir, calificó a Milei como “socio clave” de Estados Unidos y se comprometió a apoyar su gestión con vistas a las elecciones legislativas de medio término de octubre.
Al ser consultado si los dichos de Lamelas supusieron una intromisión en asuntos de Argentina, tal como han cuestionado figuras políticas de la oposición, Adorni dijo que al no ser todavía embajador “no podemos aseverar que se entromete o no en la política interna”.
Quien tuvo palabras más duras contra Lamelas fue Fernández, quien gobernó entre 2007 y 2015 y cumple en prisión domiciliaria una condena de seis años por corrupción. “Nos mandan un NUEVO FISCAL plenipotenciario directamente desde Mar-a-Lago”, expresó el miércoles la expresidenta de centroizquierda en X, antes Twitter.
Durante su exposición, Lamelas dijo que se propone “asegurar” que la dirigente peronista “reciba la justicia que merece” por el atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en 1994 que dejó 85 muertos. La exmandataria está acusada de encubrimiento de los iraníes señalados como responsables del ataque.
Lamelas sostuvo además que viajará a cada una de las 23 provincias argentinas para convencer a sus gobernadores de la inconveniencia de asociarse con los chinos.
Estados Unidos ha alertado sobre los acuerdos de colaboración aeroespacial, de comercio y financieros de Argentina con el gigante asiático.
Al ser consultado sobre esas declaraciones, el portavoz presidencial dijo que el gobierno defiende la autonomía de las provincias para negociar con China ya que “es constitucional” y acotó que los dichos del embajador propuesto por Estados Unidos “no interfieren en la relación con China, es la opinión de él”.
La embajada china en Buenos Aires sostuvo que las palabras de Lamelas “están llenas de sesgo ideológico y de la mentalidad de suma cero propia de la Guerra Fría”.