Habían sido cinco horas de festejos tranquilos, con felicidad por la consagración en Madrid y con cargadas para Boca, el rival de este domingo y de siempre.
Según fuentes policiales, un pico de 20 mil personas se hicieron presente en el tradicional espacio de festejo, en avenida 9 de Julio y Corrientes. A las 23 había comenzado la retirada. Y, pasada la medianoche, se generaron corridas.
Cerca de las 0.15 del lunes, un grupo de hinchas atacaron algunos comercios de la zona céntrica con piedrazos y botellazos, además de intentar agredir a los móviles de los canales de televisión que cubrían las celebraciones.
En ese momento, la Policía de la Ciudad (encargada del operativo de prevención junto con la Policía Federal) arrojó gases lacrimógenos y balas de goma para desalojar la zona, produciéndose cruces violentos entre las fuerzas de seguridad y los simpatizantes. También actuaron carros hidrantes.
Desde Libertad y Cerrito, la Policía dispersó a los hinchas por avenida 9 de Julio y sus laterales (Cerrito y Carlos Pellegrini) hacia el sur. A las 0.45, la zona del Obelisco ya estaba desalojada.