Los usuarios de algunas empresas manifestaron que intentan pagar con la tarjeta magnética pero no es aceptada porque las máquinas están descompuestas. Los choferes explican que “hay problemas con el software” por lo que debieron enviar nuevamente, las máquinas fueron enviadas a Buenos Aires.Por su parte, continúa el reclamo porque no hay disponibilidad de plásticos y tampoco, puntos de recarga. Aseguran que se dificultan los puntos de carga porque no solo que son pocos sino que tienen muchas limitaciones. “Un usuario que quiere cargar $300 no pueden y los horarios de recarga son complicados”, explicó un colectivero.