"
San Juan 8 > Información General > Papa Francisco

Misa por el Papa Francisco: unidad política y una ausencia que hizo ruido

Dirigentes de distintos espacios coincidieron en Luján por el aniversario de la muerte del Papa Francisco. La ausencia de Villarruel marcó el tono político del acto.

La Basílica de Luján volvió a convertirse en escenario de alto contenido simbólico para la política argentina. Este domingo, en el primer aniversario de la muerte del papa Francisco, referentes del oficialismo y la oposición compartieron la misa en su homenaje, en una imagen poco frecuente en medio de un clima de confrontación permanente.

image

El oficio religioso comenzó pasadas las 17 y reunió a figuras de peso del escenario nacional. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, encabezó la delegación del Gobierno, mientras que el gobernador bonaerense Axel Kicillof representó a uno de los principales espacios opositores. La postal, con dirigentes de distintos sectores sentados en las primeras filas, reflejó una pausa momentánea en las diferencias políticas.

image

Sin embargo, esa idea de unidad tuvo un matiz claro: la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel. Su decisión de no asistir respondió a desacuerdos con la organización del acto, particularmente por el esquema de ubicación previsto. En su entorno evitaron convalidar una imagen que consideraban incómoda en el actual contexto interno del oficialismo.

Te puede interesar...

La misa transcurrió sin sobresaltos y con una fuerte presencia institucional. También participaron autoridades legislativas, funcionarios nacionales y provinciales, además de dirigentes y referentes sociales. La homilía estuvo a cargo de Marcelo Colombo, titular de la Conferencia Episcopal Argentina, quien centró su mensaje en la necesidad de retomar el legado del pontífice y avanzar hacia una sociedad con menos divisiones.

image

El mensaje religioso apuntó a la unidad, pero el trasfondo político dejó lecturas inevitables. La ausencia de una de las principales figuras del Ejecutivo expuso tensiones que atraviesan al oficialismo, incluso en un contexto donde el homenaje buscaba correrse de la disputa partidaria.

Mientras tanto, desde el entorno de Villarruel anticiparon que la vicepresidenta realizará un reconocimiento propio al papa argentino, marcando así una diferencia tanto en la forma como en el escenario elegido para recordarlo.

La ceremonia cerró tras casi una hora, con fieles y dirigentes compartiendo el mismo espacio, en una jornada que combinó recogimiento, simbolismo y señales políticas difíciles de ignorar.