No obstante, los especialistas remarcan que estos impuestos tenían una incidencia limitada dentro del esquema recaudatorio general, por lo que su eliminación no modificó significativamente la estructura fiscal del país.
El estudio muestra que la mayor parte del entramado tributario argentino continúa sin modificaciones. Mientras en 2024 se registraban 46 tributos nacionales, 25 provinciales y 84 municipales, actualmente el esquema está conformado por 40 nacionales, 28 provinciales y 82 municipales.
Uno de los datos más llamativos es que más de la mitad de los gravámenes vigentes corresponden a los municipios. Allí se incluyen tasas de seguridad e higiene, habilitaciones comerciales, alumbrado público, derechos de construcción, publicidad y propaganda, gestión ambiental, transporte y utilización del espacio público, entre otros conceptos.
A pesar de la gran cantidad de tributos existentes, la recaudación efectiva continúa altamente concentrada.
Según las proyecciones del IARAF para 2026, apenas seis impuestos explicarán el 85% de todos los ingresos tributarios del país:
- IVA.
- Aportes y contribuciones a la Seguridad Social.
- Impuesto a las Ganancias.
- Ingresos Brutos.
- Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios.
- Tasa de Inspección de Seguridad e Higiene (TISH).
Si se incorporan los impuestos a los combustibles, los derechos de importación, los derechos de exportación y otros tributos municipales, la concentración asciende al 94% de la recaudación total.
En otras palabras, 10 tributos generan prácticamente todos los recursos fiscales del país, mientras que los otros 140 aportan apenas el 6% restante. El informe proyecta que el IVA representará el 25% de la recaudación consolidada de 2026, manteniéndose como el tributo más importante del sistema argentino.
Detrás aparecen los aportes y contribuciones a la Seguridad Social, el Impuesto a las Ganancias y el impuesto provincial sobre los Ingresos Brutos, que continúan siendo pilares de la financiación estatal.
Cómo se reparten los recursos
El trabajo también analizó el destino de los fondos recaudados.
Según las estimaciones del IARAF, por cada $100 recaudados:
- $35,3 quedarían en las provincias y la Ciudad de Buenos Aires.
- $28,3 irían a la Anses.
- $23,1 corresponderían al Tesoro Nacional.
- $13,3 quedarían en los municipios.
Los especialistas sostienen que el informe no busca medir la presión tributaria individual de empresas o contribuyentes, sino mostrar la complejidad del sistema argentino y la gran cantidad de hechos imponibles que existen en los distintos niveles del Estado.
Aun así, el relevamiento refleja que, pese a las modificaciones implementadas en los últimos años y al discurso oficial orientado a la simplificación fiscal, Argentina continúa sosteniendo una estructura tributaria fragmentada, con 150 gravámenes vigentes y una fuerte dependencia de un reducido grupo de impuestos para financiar el funcionamiento del Estado.