“No sé si lo hacen porque son ignorantes o deshonestos intelectualmente. O definitivamente quieren que el país se prenda fuego para volver a las andadas que nos volvieron decadentes. No cuenten conmigo, no hay sustituto para la buena política económica”, afirmó.
Además, criticó a quienes defienden los modelos económicos de administraciones anteriores. “Los que fracasaron por 100 años ahora nos quieren decir cómo hacer las cosas. Porque pueden cambiar las personas, pero siguen repitiendo el mismo modelo decadente”, deslizó.
Durante su exposición, el mandatario también destacó el papel del sector privado y elogió a los empresarios por su aporte a la economía argentina, a quienes definió como “héroes”.
“Los empresarios son gente que va y se la juega. Mi máxima admiración a ellos que son los que verdaderamente cambian el mundo, así que gracias por ponerle el hombro a la Argentina. A alguien que arriesga lo suyo para resolver los problemas de la sociedad, no le encuentro otro nombre más que héroe”, expresó.
Otro de los puntos centrales del discurso fue su rechazo a una eventual devaluación del peso. El Presidente sostuvo que esa alternativa no resolvería los problemas de competitividad y tendría consecuencias negativas sobre los ingresos y el patrimonio de los argentinos.
“Hay quienes salen a decir que la competitividad se arregla devaluando y devaluar es abaratar lo argentino a costa de los argentinos, es licuar los salarios, es destruir el ahorro y desvalorizar las empresas de un plumazo”, planteó.
En esa línea, remarcó que el equilibrio fiscal es la herramienta que “preserva la propiedad privada”.