Entre enero y agosto de 2025, el gasto en educación superior disminuyó 5,8% en términos reales frente al mismo lapso de 2024 y 30,4% respecto de 2023, último año completo de gestión de Alberto Fernández.
La reducción más fuerte se dio en la asistencia financiera para el funcionamiento de las facultades –servicios, mantenimiento y otros gastos operativos– con un desplome del 18,1% frente a 2024 y del 33,4% frente a 2023.
El mismo día que oficializó el veto, el Ejecutivo recortó $40.000 millones del presupuesto universitario de 2025. Según las proyecciones de inflación del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, esto dejaría el gasto total del año con una baja del 9,4% real frente a 2024 y del 32% en comparación con 2023.
Para recuperar los niveles de gasto del año pasado el Estado debería invertir $4,6 billones adicionales en lo que resta de 2025, y $6,2 billones para equiparar el nivel de 2023.
Salarios docentes: 29% menos en dos años
Los sueldos de los docentes universitarios también registran una fuerte pérdida. Entre noviembre de 2023 (último mes completo del gobierno anterior) y agosto de 2025, el salario real cayó 29,1%, pese a que los haberes nominales subieron 128,5% frente a una inflación acumulada del 220,4%.
En términos interanuales, la baja es del 6,7%. El cálculo toma como referencia el cargo de ayudante de primera con dedicación simple y 10 años de antigüedad.
El propio decreto de veto reconoce que adecuar los salarios al Índice de Precios al Consumidor implicaría un incremento adicional del 40,25% sobre los básicos de julio de 2025.
Advertencia del sistema universitario
Desde el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), el rector de la Universidad Nacional de La Pampa, Oscar Alpa, alertó que “está en riesgo el funcionamiento de la universidad pública tal como la conocemos si no tenemos ley de financiamiento público y presupuesto 2026”.