Este viernes atestiguaron las niñas restantes que denunciaron a Golpe por exhibicionismo. Las dos primeras de la semana pasada no fueron concluyentes, pero diferente fue el panorama de hoy: más de la mitad de las nenas dio un testimonio contundente sobre lo que vieron aquella noche en la madrugada, mientras el resto dormía en la unidad.
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Una de las pequeñas contó en Cámara Gesell que estaba durmiendo en su butaca y en un momento se despertó con intenciones de ir al baño. Cuando giró su cuerpo para reincorporarse, vio que desde el sanitario salía el fotógrafo con las dos manos sosteniendo el pantalón que estaba abierto y "el coso afuera", describió la nena en su testimonio, haciendo alusión al pene del hombre. Dijo que lo vio pasar por el pasillo hacia adelante y que cuando estaba a punto de llegar a las primeras filas, donde se encontraban las docentes y la monja, rápidamente se arregló el pantalón. Esto habría ocurrido entre las 4 y las 5 de la madrugada en el colectivo.
Previo a este momento, otra alumna contó a los profesionales del Centro Judicial ANIVI que minutos antes, mientras el resto dormía, ella se dirigió al baño y notó que la puerta estaba abierta. Allí vio que el fotógrafo estaba con el pantalón bajo y de espaldas, por lo que llegó a verle "la cola", según comentó.
Se espera que a los testimonios de las alumnas se sume el de la monja y las tres docentes (vicedirectora y profesoras de matemática y educación física) que viajaban con ellas, decisión que deberá tomar el juez a partir del pedido del fiscal Daniel Galvani.
Prueba clave
En los primeros días de la próxima semana, se estima que el juez del Segundo Juzgado de Instrucción, Pablo Flores, revisará los audios que le envió una de las niñas a su padre, a minutos del hecho ocurrido en el colectivo aquella noche.
En esos audios se escucharía cuando la nena le llama llorando a su papá, para contarle lo sucedido. Ante el pedido de que le pasara el teléfono con la vicedirectora para aclarar la situación, la pequeña se quebró y le habría dicho que tenían prohibido contar algo de lo ocurrido y que si lo llegaban a hablar, apenas llegasen a Córdoba, las bajarían de la unidad para hacerlas declarar frente a la Policía bajo juramento y se terminaría el viaje.
Luego de esto, uno de los abogados defensores de las nenas podría pedir al juez que llame a indagatoria a la docente que les habría dicho eso a las alumnas, por encubrimiento del delito, que en este caso podría ser agravado por tener la guarda de las menores.