Desde que cruzó la puerta de Gran Hermano, Brian Sarmiento se convirtió en una usina constante de contenido. Carismático, verborrágico, polémico y siempre atento al juego, el exfutbolista entendió rápidamente la dinámica de la casa y comenzó a moverse con estrategia: armó alianzas, analizó a sus compañeros y, fiel a su estilo, le sumó una cuota de picardía a cada escena que protagoniza. También hay que decirlo, se ganó el repudio del público.
Ya hubo un primer consentimiento en la Casa de Gran Hermano
El jugador Brian Sarmiento y Pincoya se metieron en la cama y entre bromas dieron su "consentimiento".