El terremoto de Chile del pasado 16 de septiembre y las siguientes réplicas que se sintieron, provocaron temor en San Juan, nos sacó del adormecimiento y nos dio una dosis de realidad: vivimos en una zona sísmica y la posibilidad de un movimiento telúrico es latente y puede ocurrir en cualquier momento. La forma de actuar de muchos sanjuaninos que entraron en pánico, salieron corriendo o no supieron qué medidas adoptar, demuestra que nos falta mucho en materia de educación y conciencia sísmica. De acuerdo a lo que consultamos en las escuelas de San Juan, la educación sísmica no está incluída en la currícula y en algunos establecimientos se dictan charlas o se hacen simulacros de sismos pero sólo como proyectos individuales de algunos docentes o especialistas.Sin embargo, en San Juan hace 9 años se sancionó una ley que aplica un Programa Nacional de Educación para la Prevención Sísmica. Se trata de la Ley Provincial 7.761, sancionada el 23 de noviembre del año 2006 y cuya autoridad de aplicación es el Ministerio de Educación. Está basada en la Ley Nacional N° 25.817 sancionada el 12 de noviembre de 2003 con la firma entre otros del entonces Senador José Luis Gioja, que propone para la zona sísmica de la República Argentina un PROGRAMA NACIONAL DE EDUCACIÓN PARA LA PREVENCIÓN SÍSMICA, para abordar el riesgo sísmico en el territorio nacional. Con el digesto jurídico y el reordenamiento de leyes, la Ley 7.761 pasó a denominarse 917 – H pero pese a esto, 9 años después, la norma no se aplica y en las escuelas no hay contenidos sobre educación sísmica. La Ley además estipula firmar convenios entre el Ministerio de Educación y el INPRES, crear una Comisión Especial que deberá diseñar lineamientos curriculares sobre educación para la prevención sísmica para todos los niveles de enseñanza; además de elaborar manuales de adiestramiento, documentos informativos y material bibliográfico destinado a escuelas e instituciones en general.