"Yo no fumaba, pero él me pedía que le diera cigarrillos. Me decía que me iba a pagar con una "pizzeta" como le llamamos al servicio. Eso quiere decir que al tener tantos años en la cárcel no le importaba nada", esas fueron las palabras de la víctima de abuso sexual de Claudio Gil, el homicida serial de homosexuales. Este exinterno del Servicio Penitenciario le confió su testimonio a los medios locales sobre lo que debió padecer en la celda que compartió con el criminal temido.
"Al principio me recibió bien, en la primera causa, ya la segunda ya comenzó a utilizarme. Me pedía que le consiguiera cigarros, mercadería, que le diera ropa. Un día me levanté a buscar la vianda y me dijo: quedate quietito (la víctima se señala con el dedo en el costado derecho de la garganta, simulando que le apoyó una punta). Le puse el agua para tomar mate y con un vaso me echó agua en la espalda y ahí, cuando me iba a buscar la comida me amenazó: "No vas a decir nada porque te voy a asesinar".
Este testimonio precede al abuso sexual que padeció, que fue condenado por la Justicia este miércoles. "Me dijo que le hiciera sexo oral abajo y atrás, muchas cosas. La he pasado muy mal. No hablé porque él me decía que me iba a matar", confesó. "Gil es un maldito, es un diablo".