Tal como ya se había anunciado con anterioridad, Arturo había entrado en un proceso de descompensación y deterioro marcado irreversible. Su salud fue decayendo y empeorando rápidamente.Durante los últimos días, el oso polar presentaba un cuadro médico terminal grave por su avanzada edad y diversas complicaciones físicas de deterioro. Entre otras pérdida total de apetito, consecuente disminución de su peso y pérdida de visión y olfativa.El último parte médico presentado por el cuerpo médico veterinario del Zoológico provincial indicó que el animal permanecía poco reactivo con mínima respuesta a estímulos y depresión marcada de su sistema nervioso central.Los estudios que se le realizaron en el último tiempo indicaron la presencia de osteólisis del hueso nasal, es decir, desgaste del hueso, producido por infección ya que se determinó presencia de bacterias y hongos en la zona, por lo que se le realizó un tratamiento antibiótico prolongado.La inspección ocular reveló una pérdida de visión crónica en el ojo derecho, probablemente de larga data y asociada a su edad. El ojo izquierdo no pudo ser examinado debido a la inflamación que presentaba, producto del cuadro general infeccioso observado y que luego terminó con una ceguera total.La Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial destacó la labor y el carisma de todo el personal del paseo y de las organizaciones no gubernamentales tanto nacionales como internacionales, que colaboraron con asistencia técnica para el diagnóstico y el tratamiento del oso Arturo.También, la Secretaría extiende su agradecimiento a la Asociación Amigos del Oso Polar Arturo, que estuvo presente en cada momento del diagnóstico y el tratamiento del oso polar.Fuente: Prensa Gobierno de Mendoza