San Juan 8 > A un click > hombre

Un hombre sobrevivió a un feroz ataque de un oso grizzly

Todd Orr fue atacado por un oso cuando caminaba por un bosque en Montana, Estados Unidos. El hombre usó gas pimienta para tratar de detener al animal.

Un hombre de Montana, Estados Unidos, estaba realizando una caminata por un valle de la región cuando un oso grizzly lo atacó ferozmente, por el que sufrió la pérdida de una gran cantidad de sangre, le dejó huesos rotos y una innumerable cantidad de heridas. Hoy vive para contarlo.

Se trata de Todd Orr, quien tenía como plan investigar la zona en búsqueda de un ciervo uapití, con la idea de cazarlo, durante la temporada legal, para luego comérselo. El cazador iba equipado con linterna, GPS, un arma blanca, una pistola, cámara de fotos y hasta un spray anti-osos cuando a lo lejos vio a un úrsido hembra junto a sus crías.

Te puede interesar...

“La osa gris también me vio. Ella y sus cachorros corrieron hacia el oeste y los perdí de vista, pero esperé unos 30 segundos antes de decidir que podía continuar con seguridad hacia el este, en la dirección opuesta”, explicó Orr en una crónica publicada en su sitio web skybladeknives.com

Cuando creía estar a salvo, el hombre escuchó un sonido a sus espaldas. “Al girar, vi a la osa a unos 36 metros dirigiéndose directamente hacia mí. No se parecía en nada a los osos lentos, entrenados y con sobrepeso de las películas. Esto era algo muy serio. Estaba en plena corrida con las orejas echadas hacia atrás y viniendo rápido y al ras de suelo”, dijo.

Instintivamente, Orr sacó su spray para osos y gritó “para que el oso supiera que era humano y con suerte se detendría o volvería”. La suerte no fue de su lado, ya que en solo un par de segundos, el animal ya estaba encima de él. Apretó el gatillo con fuerza sobre el aerosol y generó así una nube naranja de niebla de pimienta.

“Me di la vuelta y me arrojé con la cara en el suelo, rodeé la nuca con los brazos y cerré las manos para protegerme. Ella estaba inmediatamente encima de mí, mordiéndome repetidamente los brazos, los hombros y la espalda. Podía escuchar el aplastamiento y el desgarro del músculo mientras sus largos dientes caninos se hundían profundamente en mi brazo derecho con cada mordisco. Después de solo unos segundos, los que parecieron una eternidad, desapareció, tosiendo como resultado del aerosol para osos”, afirmó el hombre.

hombre atacado por un oso2.png

Orr confesó que, pese a las heridas que tenía consigo, su vida no corría riesgo, por lo que se levantó lentamente y comenzó a caminar como podía. Para su sorpresa, cuando creía que todo había acabado, el oso se apareció nuevamente a sus espaldas. Nuevamente se puso en su posición de resguardo y el oso lo mordió, una vez más, en el hombro y los brazos, pero con mucha más agresión que antes.

“Un mordisco en mi antebrazo izquierdo fue profundo y escuché el crujido de un hueso al romperse. Mi mano se entumeció instantáneamente, y mi muñeca y mis dedos quedaron flácidos e inútiles. El repentino destello de dolor me hizo estremecer y jadear por respirar”, expresó.

oso grizzly.jpeg

Orr imaginó que sería su final, allí moriría. Inmóvil, esperó el peor de los desenlaces. “La osa detuvo repentinamente su ataque y simplemente se apoyó encima de mí. Nunca olvidaré ese breve momento de silencio con solo el sonido de su respiración y olfateo. Podía sentir y oír su respiración en la parte de atrás de mi cuello, a solo unos centímetros de mi columna. El terrible y penetrante olor que emitía casi me hizo sentir náuseas”.

Una vez que el animal se fue, el hombre aguardó unos minutos por si el animal regresaba, pero al ver que eso no ocurrió, se paró, y se dirigió a su camioneta.

Allí se fotografió, y luego se dirigió al hospital, donde fue internado, se sometió a una operación y requirió meses de fisioterapia para recuperar en un 90% la movilidad de su mano y brazo izquierdo. Además, quedó con una gran cicatriz en la cabeza debido a la dura mordida que sufrió.

hombre atacado por un oso3.png

FUENTE: TN

Temas