Durante años, concurrir a un laboratorio para realizarse un análisis de sangre implicó casi de manera automática cumplir con al menos ocho horas de ayuno. Esa indicación, ampliamente instalada en la práctica médica, comenzó a ser revisada a partir de nuevos estudios científicos que cuestionan su necesidad en la mayoría de las determinaciones de rutina.
¿Sigue siendo necesario ayunar para un análisis de sangre?
Durante años fue una indicación incuestionable, pero nuevos estudios científicos ponen en revisión la necesidad del ayuno estricto para muchos análisis de sangre de rutina.