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San Juan 8 > A un click > Olga

Quiénes están detrás del fenómeno "Olga"

Luis y Bernarda Cella buscan hacer historia en las nuevas plataformas. Se aliaron con Migue Granados y generan nuevo contenido a cada rato.

Luis y Bernarda Cella son los creadores de Olga TV, el espacio que rompió con los estereotipos tradicionales de los medios de comunicación y acaparó la atención de un público inmerso en el mundo del streaming. El fenómeno que despertaron en su audiencia fue tan intenso, que el próximo 11 y 12 de diciembre llevarán su transmisión al Movistar Arena, donde las localidades ya están casi agotadas. Ellos trasladarán su espectáculo diario junto a Migue Granados al mismo escenario en el que brillaron Andrés Calamaro, Joaquín Sabina, Alejandro Sanz, Abel Pintos y tantos otros artistas internacionales. Una apuesta ambiciosa que promete diversión garantizada.

Todo comenzó por una propuesta alocada de Bernie, cuando Luis estaba radicado en Estados Unidos formándose en la New York Film Academy. “Mi hermana veía mucho Últimos cartuchos, que era un programa que hacía Migue con Martín Garabal en Vorterix. Como en ese momento los dos estábamos trabajando en Telefé, un día me llamó y me explicó que había que hacer streaming”, explicó el hijo del histórico productor televisivo. La apuesta incluía la renuncia de ambos al canal y la demora de un año hasta que Luis regresara al país luego de finalizar sus estudios. “Después, pasaron mil cosas en el medio”, recordaron. Y juntos reviven con Teleshow las travesuras que protagonizaron desde chiquitos, ya sea con los viajes por Miami con Susana Giménez o Luis Miguel o la hazaña de llegar a la casa de Lionel Messi para conseguir una entrevista inédita que tuvo repercusión mundial.

—Comencemos por el principio: ¿Cómo fue crecer en los pasillos de la televisión?

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Bernie —Era el trabajo de papá. Para nosotros era normal ir a un programa de tele. Estábamos en el canal todo el día y nos encantaba. Conocíamos a todos y todos nos conocen desde que éramos muy chiquitos. Es lo que más nos gustó de esa vida.

Luis —El plan que más me divertía era ir al trabajo de mi papá. Le preguntaba si podía faltar al colegio para ir con él al canal. O a los viajes. Cuando era chiquito, en el colegio y en el jardín pensaban que inventaba mi vida, porque cuando me preguntaban qué había hecho el fin de semana, decía que había ido a Miami con Susana Giménez o que había estado en Acapulco en la casa de Luis Miguel. Llamaron a mis papás para hablar y les dijeron: “Che, Luisito tiene problemas, miente todas las semanas sobre sus planes del fin de semana”. Y le dijeron que mi papá era productor de TV y entendieron que era verdad.

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—¿Siempre estuvo el sueño de trabajar en los medios de comunicación?

Bernie —Sí, siempre. De hecho, fuimos a ORT, que es un colegio que tiene orientación en medios de comunicación. A los 12 años ya sabíamos que queríamos ir por ahí, porque teníamos materias de tele o radio, que era lo que más nos gustaba.

—¿Cuál fue el primer trabajo que tuvieron?

Bernie —Productora, casi que atendía los teléfonos, imprimía y nada más. Era asistente en Radio Nacional. Me servía, porque trabajaba por la mañana y terminaba de cursar en la UCA a las once de la noche. Estuve dos años así y a la tele me costó un montón entrar.

Luis —Mi primer trabajo fue con mi papá, pero murió cuando yo era muy chiquito. Los contactos quedaron y sirven, pero hasta cierto punto porque yo podía llamar un tiempito, hablar en nombre de mi papá, pero eso se iba a gastar o vencer. Arranqué en “Diversión animal”, un programa de la productora de Rozín en el que estuve un año pidiendo para entrar.

—¿Es la primera vez que trabajan juntos?

Bernie —En Telefé hicimos un especial con Susana y Yatra, que había sido el único proyecto en el que estuvimos juntos. Renunciamos y lo primero que hicimos juntos fue nuestra productora.

—¿Cómo nació Olga TV y cómo convencieron a Migue Granados para que sea el conductor?

Luis —Nos costó mucho. Grego Rossello nos ayudó mucho para contactar a Migue, pero estuvimos 6 meses para tener la primera reunión con él. Para nosotros era más fácil llegar a Susana que a Migue. Siempre creímos que era posible armar nuestra productora y se materializó en diciembre del año pasado, cuando Migue nos dijo: “Dale, lo hacemos”. No teníamos un “Plan B”.

—¿Migue es socio en Olga?

Luis —Sí, somos tres.

—¿Y había que encontrar el capital para armar un streaming? Porque no se trata de improvisar con una camarita desde tu casa...

Luis —Todo fue difícil. Requirió mucho trabajo, muchas reuniones y mucho tiempo. No es que se haga en quince días. Al mismo tiempo que estábamos tratando de convencer a Migue, estábamos buscando capital. Y al mismo tiempo estábamos haciendo “Red flag”, y lo de Yatra. Sabíamos que era Migue la persona, por eso insistimos tanto. Canta bien, hace buenas notas, es gracioso, es buen conductor, es ingenioso... Y nos gusta la filosofía que representa.

—¿Cómo lo convencieron?

Bernie —Hablando, hablando y hablando. Confiábamos mucho en lo que le estábamos proponiendo, aunque al principio éramos nosotros dos con una idea. Nada más.

Luis —Nos reuníamos en el living de mi casa, porque no teníamos ni oficina.

—¿Cómo fueron esas charlas? ¿Tenía que ver con su injerencia en lo creativo y en los contenidos? ¿Con una cuestión económica? ¿Por dónde iban las negociaciones?

Bernie —Él básicamente no quería volver a laburar de lunes a viernes, porque tenía una estructura en la que podía grabar un par de días y disfrutar. Hacía La cruda y Playroom en ESPN, donde grababa un par de días al mes. Entonces, ¿por qué iba a volver a trabajar en vivo de lunes a viernes con un horario? Lo logramos. Creo que también influyó que nos viera empezar a armar el equipo. Son todos de nuestra edad, que laburan hace mucho y tenían puestos súper importantes en medios grandes que confiaron en nosotros.

—¿Hay un socio capitalista que no influye en lo artístico, pero se sostiene en lo económico?

Luis —Sí, es mi mejor amigo. A Seba lo conocí en Madrid. Un día fuimos a almorzar y dijo: “Che, ¿tenés alguna idea o algún proyecto?” Y le empecé a contar que estaba planeando tener un canal de streaming. Me comentó que quería hacerlo, y cuando le expliqué que mi idea era tener un estudio a la calle, me ofreció el local. Cuando lo vi, fue mi sueño. Era el local que quería. Y se lo alquilamos a su papá.

—¿Me van a decir por qué se llama Olga?

Bernie —(Risas) Migue nos dijo cuando aceptó que quería que se llamara Olga. Para mí es brillante. Y dijo que quería que el estudio se viera espectacularmente prolijo, lindo, y que tenga ese contraste de cuando él llega con su ropa de básquet. Al mismo tiempo, quería que se llame de un modo que nunca ningún medio en el mundo podría llamarse así. Porque si uno piensa en Olga, imagina que es un nombre de abuela. Pidió que le diéramos bola y tenía razón. Amamos a Olga.

—Desde la casa de Luis Miguel en Acapulco a los viajes con Susana, ¿quién es el personaje más alucinante que nunca pensaron que iban a conocer?

Luis —Messi.

Bernie —Es verdad. Cuando era chiquita también era Justin Bieber, que cuando fue a lo de Susana conocíamos.

—Claro, porque Susana a ustedes los quiere mucho...

Bernie —La amamos.

Luis —Ella es familia. El único laburo que vi de mi papá, fue su programa. Nacimos cuando él estaba trabajando ahí y estuvo quince años. Entonces, durante quince años veía más a Susana que a mis tías y mis primos.

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—¿Cómo nace la locura hermosa de la nota con Messi?

Bernie —Fue toda de Migue (risas). Le mandó un mensaje por Instagram y él le contestó al toque diciéndole que sí. No lo podíamos creer. Y al otro día empezó la gestión de la nota más seriamente con el manager.

—¿Cómo fue el operativo que armaron para ir a Miami una vez que tuvieron el sí de Messi?

Luis —Es que hubo un paso previo. Como a Migue le salió una acción personal para ir a Miami, nos dijo que tenía que faltar tres días al canal. Era casi toda la semana, y muchos anunciantes pautan para que él haga los PNT (NdA: publicidad no tradicional). “Si vos faltas tres días, dejamos de ganar plata” le dijimos. Entonces nos pidió que vayamos con él a Miami. “Abrimos el canal hace dos meses, no tenemos plata para ir a Miami. No hay manera. En el banco no hay plata”, le dijimos. No teníamos forma de ir. Estuvimos así un par de días hasta que nos animamos. Y ahí empezamos Bernarda a llamar gente que conocía para autogestionar el canal y llegar a Miami gastando lo menos posible.

—¿Cuánta gente tenían que llevar?

Luis —Cerca de diez personas. Y las luces, las cámaras, la producción...

Bernie —La idea era transmitir todo el programa desde allá. Armar un estudio y llevar a Migue.

—Una apuesta tan ambiciosa tenía que valer la pena, y en ese momento todavía no tenían a Messi...

Luis —Todavía no teníamos nada, ni un invitado. Nos la jugamos. Bernarda llamó a alguien para conseguir pasajes, yo conseguí un auto, otro el hotel. Todo el canal estaba viendo qué podíamos conseguir para llegar a Miami de la manera más barata posible. Y no es que estábamos usando las redes de Nati Jota. Todo lo que conseguimos fue a través de Olga. Estuvimos quince o veinte días avanzando, y cuando habíamos logrado bastantes cosas Migue nos dijo: “Che, está Messi”. Lo que necesitábamos para que valiera la pena.

—¿Tuvieron algún temor de que no saliera la nota con Messi por alguna razón impensada?

Bernie —Siempre te da miedo. Hasta no estar ahí con él, viéndolo y tocándolo, te da miedo de que no suceda. Porque sabemos que una nota se puede caer un segundo antes. Puede pasar cualquier cosa. Además, a una persona tan importante cualquier detalle le puede modificar.

Luis —Se puede enfermar o lesionar. Puede perderse un partido y bajarse. Además, no lo podíamos vender hasta un día antes. Tuvimos la nota dos días guardada sin poder decir nada al aire.

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—¿Quiénes eran al momento de la nota?

Luis —Teníamos cinco lugares y en un momento íbamos a ir Migue, Bernie, Lucas, un técnico y yo. Pero el día anterior nos pusimos a hablar y nos dimos cuenta de que si pasaba algo había un solo técnico. Yo no tenía un rol específico y estaba yendo como dueño del canal a sacarme una foto y disfrutar de lo que habíamos logrado. Entonces me bajé.

Bernie —En realidad nos peleamos, porque yo quería que vaya él y él quería que vaya yo. Llamé a mi novio llorando, diciéndole que Luis quería que fuera yo. Él me decía: “¡Andá vos!” Fue un logro para todos, pero no quería ir sin él. No lo disfruté de la misma manera. Nadie podía creer cómo nos estábamos peleando para no ir. Era ridículo, pero también era especial para nosotros, porque lo armamos juntos y es un proyecto de los dos. Queríamos compartirlo.

—Además fue un logro 100% del equipo de Olga, porque no fue como con Susana, que es casi una tía para ustedes y tenerla en el estudio es un mérito enorme porque ella no va a ningún lado.

Luis —Toda la creación de Olga fue mágica. Es muy loco, porque fue de cero. No había nada. No había más que una idea.

—Saliendo del episodio con Messi, ¿cuál fue el momento en que se dieron cuenta del éxito de Olga?

Bernie —La primera semana, cuando tuvimos el lanzamiento de dos videos y vimos que algo distinto estaba pasando. Esa semana nos dimos cuenta que Olga había generado algo diferente.

Luis —No tengo un momento específico, pero una vez llamé a Ber y le comenté que estaba pasando algo. Siempre hablábamos con Migue sobre si iba a suceder la magia. Es algo que no sabés que va a pasar hasta que arranca. En la previa no hay manera de saber si el equipo va a fluir en el aire o si todos se van a llevar bien.

—¿El streaming es una evolución de la radio y la televisión?

Bernie —Siento que está reversionado a nuestra generación. No es ni mejor, ni peor. Yo amo la tele y a la radio, y no me gusta cuando hacen esa guerra entre la tele y el streaming porque son dos cosas distintas. Hoy en día está todo tan segmentado que hay lugar para todos. No va a morir la tele, como tampoco va a morir la radio.

—¿A qué público le están hablando?

Luis —Nuestro público más grande tiene entre 25 y 34 años. En ese segmento nos va bárbaro, pero cuando hablo con las amigas de mi mamá no saben qué es Olga. Es muy loco, porque en un segmento nos conocen todos y en otro nunca vieron ni un minuto del programa. Está bueno, porque ahora está todo pensado para cada uno. Es mucho más específico que antes.

—¿Considerando lo costoso que es armar algo así, ya es rentable o todavía no?

Luis —Olga, dentro de esta magia que hablamos, no perdió plata ni un mes. Desde el primer mes, Olga pudo vivir de lo que facturaba y teníamos presupuestados seis meses de pérdidas.

Bernie —Superó todas nuestras expectativas en todo: en guita, en suscriptores, en seguidores, en los números durante el vivo, en el on demand... Lo que tuvimos el primer día, lo pensábamos para dentro de un año.

—¿Cómo se llevan trabajando juntos?

Luis —A veces bien y a veces más o menos. Es más fácil pelearme con ella que con un socio que no es mi familia. En enero estuvimos tres semanas bloqueados. Nos reencontramos en los Martin Fierro. Estábamos bloqueados y hablábamos sólo en los grupos de WhatsApp de trabajo.

Bernie —Nos matamos y nos amamos a los dos minutos. Esa vez, hablábamos solo por los grupos de trabajo, porque trabajábamos juntos. No hablé durante tres semanas con una persona que hablo las 24 horas del día…

—¿Se acuerdan por qué se habían peleado?

Luis —Sí, cuando nos fuimos a Qatar. Estuvimos todo el año trabajando juntos por primera vez y en el Mundial volvimos a convivir después de 10 años. Después viajamos con nuestra familia a pasar año nuevo y volvimos a convivir. Ya no la podía ver y ella no me podía ver más a mí. Me mandó un mensaje y le contesté mal. Dije: “Ya está, te bloqueo un tiempo porque no podemos seguir así”.

Bernie —No nos soportábamos más. Habíamos estado como un mes conviviendo.

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—¿Qué análisis pueden hacer del presente de la industria en Argentina?

Luis —A nivel global, creo que 2021 fue el año que más contenido audiovisual se produjo en la historia del mundo. Las plataformas como Netflix, Amazon, Paramount Plus o Star Plus, tenían expectativas de crecimiento muy altas y producían mucho. Después hubo un bajón, porque ninguna de esas plataformas cumplió con la expectativa. Entonces, bajaron los presupuestos y se cayó la cantidad de producción. De todos modos, nunca se produjo tanto porque nunca hubo tantos canales y tantas plataformas para producir. Si hablamos de la tele, que acá es lo más comercial, se nota mucho la diferencia de lo que era hace unos años y lo que es ahora. La torta se dividió mucho y los canales tienen menos plata para producir, aunque hay casos como el de Telefé que sigue invirtiendo mucho.

—Surgieron muchos canales de streaming el último año y no todos prosperaron. Muchos apostaron a figuras importantes y convocantes desde las redes, pero no funcionaron ¿Todo depende del contenido para hacer alguna diferencia?

Bernie —Nosotros fuimos el último canal que abrió, y cuando iba viendo lo que iba pasando me quería matar.

—Pero sucedió la magia...

Luis —Sí. Apostamos a tratar temas de la actualidad. Estaba instalado que a la gente que veía streaming no le interesaba.

—¿Qué se viene, qué puedo saber?

Luis —El año que viene de todo. En marzo relanzamos, porque Migue se va a tomar unos meses de vacaciones. Ya nos había dicho que en enero y febrero no laburaba.

Bernie —Habrá nueva programación, con nuevos programas; aunque vamos a seguir en el verano. No estará el programa de Migue, pero estará el de Nati; que también la está rompiendo.

FUENTE: Infobae