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Los beneficios para la salud que da dormir 11 minutos más

Mejorar ciertos aspectos de nuestros hábitos es fundamental para tener una vida placentera.

Un dicho popular dice que quien mueve las piernas, mueve el corazón, pero de poco sirve que nos pongamos las zapatillas y salgamos a correr o practiquemos cualquier otro ejercicio, si no paramos de comer alimentos poco saludables o no dejamos de robarle horas a nuestro descanso.

La salud cardiovascular se apoya en tres pilares: actividad física, sueño y nutrición y no hay que descuidar ninguno de ellos.

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Así lo destacó el doctor Francisco Fernández-Avilés Díaz, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario San Rafael en Madrid, quien añadió que la salud cardiovascular no depende de un único hábito, sino del equilibrio entre varios pilares que actúan de forma conjunta.

“Hoy sabemos que dormir bien, mantener una actividad física regular y seguir una alimentación saludable tienen un efecto combinado mucho más potente que mejorar solo uno de estos aspectos por separado”, dijo.

Las enfermedades cardiovasculares son, como alerta la Organización Mundial de la Salud (OMS), la primera causa de deceso a nivel global y cada año se cobran cerca de 20 millones de vidas en todo el mundo, por lo cual alejar el riesgo de desarrollar una de estas patologías, como un infarto o un ACV, puede ser sencillo. “Solo hay que darle al corazón lo que necesita para funcionar correctamente: movimiento, descanso y una buena materia prima nutricional”, indicó el experto.

No son sólo los kilos de más

Es bien sabido que el sedentarismo resulta absolutamente letal para la salud y que deteriora la capacidad cardiovascular, señaló Fernández-Avilés Díaz, por lo cual hay que levantarse del sofá y poner el corazón a trabajar y mucho mejor si es todos los días. Lo importante es realizar ejercicio físico de manera frecuente, idealmente combinando actividad aeróbica, como sería caminar rápido, nadar o andar en bicicleta, con algo de trabajo de fuerza, dijo el especialista.

También destacó que es muy importante comer bien, ya que, una dieta poco saludable acelera la aparición de colesterol, diabetes y enfermedad arterial y esto aumenta, y mucho, la probabilidad de sufrir un ACV –primera causa de mortalidad en las mujeres– o un infarto. El médico indicó que lo ideal es mantener una alimentación basada en productos frescos, rica en verduras, frutas, legumbres, pescado y aceite de oliva, y baja en ultraprocesados, azúcares y grasas saturadas.

Dormir mucho los fines de semana no es suficiente

El tercer pilar es el sueño. El corazón también necesita descansar y dormir mal favorece la hipertensión, la obesidad y la inflamación, así que no hay que quedarse viendo la tele hasta la madrugada y ponerse como objetivo intentar dormir entre siete y nueve horas diarias con un sueño reparador y regular. A eso, hay que sumarle no darse atracones de sueño los fines de semana porque esto no hará que recuperemos las horas de descanso perdidas.

Tenemos que dormir bien todos los días y darle tanta importancia a nuestro descanso como al ejercicio. “Las personas que duermen mejor suelen tener más energía para hacer ejercicio y tienden también a alimentarse mejor”, dijo Fernández-Avilés y añadió que el descanso nocturno y ayuda a controlar factores de riesgo como la hipertensión o la diabetes.

Un estudio publicado recientemente en la revista European Journal of Preventive Cardiology ha demostrado que dormir entre 8 y 9 horas, realizar entre 42 y 104 minutos diarios de ejercicio de carácter moderado-intenso, y seguir una buena dieta reduce el riesgo de padecer un episodio cardiovascular grave en un 57%. Si bien no pasa nada si por culpa de nuestro horario laboral no podemos llegar a estos objetivos, toda pequeña mejora en tu actividad física, sueño y alimentación cuenta.

Como resalta el especialista en Cardiología, más que buscar soluciones milagrosas, debemos entender la salud cardiovascular como un estilo de vida integral y sostenido en el tiempo. Incluso pequeñas mejoras mantenidas de forma constante pueden tener un impacto muy significativo en la prevención de infartos e ictus.

El resultado del estudio

El resultado más importante del estudio es que no hace falta cambiar de vida de un día para otro para obtener beneficios. De hecho, dormir 11 minutos más al día, practicar 4,5 minutos más de ejercicio moderado-intenso y sumar una ración diaria de alimentos vegetales a la dieta es suficiente para disminuir el riesgo cardiovascular en un 10%.

En definitiva, si bien muchas veces pensamos que para cuidar el corazón hay que hacer grandes sacrificios, en realidad el beneficio está en la constancia y en la suma de pequeñas decisiones saludables. El objetivo no es la perfección, sino avanzar progresivamente hacia hábitos más sanos y equilibrados, señaló el experto.

Además, dijo que lo más importante es no obsesionarse con un único aspecto y culminó: “Hay personas que hacen mucho ejercicio pero descansan mal. O que comen bien pero llevan una vida completamente sedentaria. La clave está en el equilibrio global del estilo de vida”.

FUENTE: TN