La especialista también sugirió comer pasta integral que, según ella, tiene un mayor contenido de fibra, lo que tiene beneficios para la salud intestinal y también puede ayudar a sentirse satisfecho por más tiempo. “La pasta sin gluten tiene un poco menos de proteína que la pasta de trigo. Entonces, a pesar de ser más saludable para las personas con intolerancia al gluten, no hay mayores beneficios para la salud al cambiar a la pasta sin gluten para la mayoría de nosotros”, agregó.
Qué otros beneficios puede tener comer pasta
La nutricionista explicó: “Cuando la pasta se cocina y se enfría, algunos de los carbohidratos se convierten en almidón, el cual es resistente a la digestión, por lo que usa menos energía y es mejor para los niveles de azúcar en la sangre. Entonces, la pasta sobrante, incluso si se recalienta, tiene menos calorías que la de la noche anterior”.
Por su parte, el Dr. Gunter Kuhnle, de la Universidad de Reading, en Inglaterra, dijo que la pasta no debería estar “prohibida” en las comidas, y que cuando se “consume con moderación” es “buena para la salud”. “Los datos muestran claramente que el consumo de un alimento rico en carbohidratos como la pasta no tiene por qué tener un efecto adverso sobre el peso corporal”, expresó.
Sin embargo, los expertos advirtieron acerca de control de las porciones y el cardiólogo británico Aseem Malhotra, indicó: “La cantidad es clave. Si una persona está comiendo muchas verduras, aceite de oliva y pescado, es poco probable que comer pequeñas cantidades de pasta como primer plato sea dañino o contribuya a las consecuencias adversas para la salud y la obesidad”.
El consejo infalible para no subir de peso: no comer la pasta sola
Cuando la pasta proporciona la base de una comida, puede ser un vehículo para ayudar a las personas a comer más verduras en salsas o con trozos. Para los niños, la salsa para los fideos puede ser un excelente lugar para esconder las verduras en puré o ralladas.
Los especialistas señalaron que no comer solo pasta también es importante para el perfil proteico. “Los alimentos vegetales generalmente no son proteínas completas, lo que significa que necesitamos comer combinaciones de ellos para obtener todos los diferentes tipos de aminoácidos (los componentes básicos de las proteínas) que necesitamos para sobrevivir”, señalaron.
En cuanto a la pasta, manifestaron que, aunque a menudo nos enfocamos en los carbohidratos y la energía, tiene un buen aporte nutricional y, como la mayoría de los alimentos, no son solo macronutrientes, también tienen micronutrientes: una taza de pasta cocida tiene aproximadamente una cuarta parte de la ingesta diaria recomendada de vitaminas B1 y B9, la mitad de la ingesta recomendada de selenio y el 10% de nuestras necesidades de hierro.