1. Interpretar la hora de los relojes
Mirar la hora es una de las tareas más cotidianas. Solemos mirar el reloj varias veces cada día. Una tarea sencilla, puede resultar complicada para personas con demencia leve. Con este ejercicio, se trabaja principalmente la memoria semántica y la escritura.
2. Memotest
Un juego de mesa clásico que se puede hacer de muchas formas. Con esto, además de pasar un buen rato, se trabaja la memoria episódica, la atención selectiva y la memoria de trabajo.
3. Vestir
Consiste en vestir la silueta de manera adecuada. Siempre siendo consciente de cada paso y teniendo en cuenta el lugar y orden de cada prenda. Una actividad ideal para trabajar con personas cuya memoria ya está afectada.
FUENTE: Ámbito.com