Tener autocrítica: “Se trata de combatir tus propios malos hábitos”, dice. “Pregunten de manera proactiva, hablen sobre soluciones en lugar de empantanarse en los problemas. Y, sobre todo, brinden toda su atención y tiempo de calidad”.
Ver películas eróticas, plantear juegos sexuales. ¿Cuándo fue la última vez que la pareja hizo algo junta por primera vez? Aplicando esta pregunta al sexo, particularmente a las parejas en una relación a largo plazo, haría bien mirarse en el espejo. “A menudo, se necesita valor para probar algo nuevo, pero el crecimiento, como se sabe, comienza fuera de la zona de confort”, afirma Melzer. “Algunas parejas obtienen ideas en ferias eróticas y fetichistas o en salidas nocturnas atrevidas”. La inspiración también se puede encontrar en Internet. “Puedes ver vídeos porno, por supuesto, pero desaconsejaría el porno convencional”, advierte Melzer. Recomienda películas como el thriller erótico de 1999 “Eyes Wide Shut”, que, según ella, puede estimular la imaginación sin ser explícito.
Hablar de sexo. Es fácil quejarse, pero no siempre es útil, afirma. “En cambio, es mejor expresar tres deseos específicos que tengas para tu relación. Uno podría ser que tú y tu pareja hablen más abiertamente sobre sexo. Tener objetivos claros, dice Melzer, hace que sea más fácil tener más placer juntos.
Si el sexo se vuelve solo una parte de la rutina, quizá es una buena idea tomarse un descanso y concentrarse en renovar la conexión emocional con la otra persona, encontrar nuevas formas de disfrutar de la pareja.