Alcohol de quemar
También puedes optar por el alcohol etílico o el alcohol de quemar. Con una jeringa, toma un poco de alcohol de quemar y viértelo dentro del esmalte. Cierra el esmalte y agitalo hasta recuperar su aspecto normal.
Precaución: Siempre que utilices alcohol de quemar nunca se debe fumar o estar cerca de una llama ya que se trata de un líquido inflamable. También deberás mantenerlo fuera del alcance de los niños por ser un producto tóxic
Baño María
Este truco no es de los más aconsejados, pero suele funcionar. Solo tienes que calentar un poco de agua y cuando haya llegado al punto de ebullición retíralo del fuego. Coloca el esmalte seco dentro del agua (ten mucho cuidado para no quemarte) y deja que repose por 5 minutos. Cuando lo extraigas, agitalo bien. Deja que se enfríe y ya estará listo para un nuevo uso.
Para que los esmaltes no se sequen, se aconseja cerrarlos correctamente.
Para que los esmaltes duren intactos por mucho más tiempo, es importante que siempre los conserves en un sitio oscuro y fresco. No los dejes al sol o en un ambiente caluroso.
Además, te aconsejamos cuidar que el borde no quede con esmalte, ya que al secarse, la tapa no cerrará del todo bien y esto permitirá el ingreso de aire. Tarde o temprano el esmalte se secará. Lo mejor es retirar el exceso de esmalte del borde interno con un poco de quita esmalte o acetona.
FUENTE: DiarioUno