Las enfermedades bucodentales y la mayoría de las ENT, motivadas por factores de riesgo comunes (tabaquismo, consumo excesivo de alcohol y dietas poco saludables) y los mismos determinantes sociales, pueden beneficiarse de una completa respuesta integrada.
Medidas de prevención
- Disminuir el consumo de azúcares;
- Dejar de fumar y disminuir el consumo de alcohol;
- Cepillarse los dientes 3 veces al día;
- Aumentar el consumo de frutas y verduras;
- Si se practica algún deporte, se debe usar equipo de protección;
- Visitar al odontólogo al menos una vez al año.
Además, es importante generar el hábito del cepillado desde la niñez, enseñándole a los pequeños a cepillarse solos para adquirir la destreza a medida que van creciendo, acompañados por un adulto para guiarlos. La técnica de higiene bucal incluye hilo dental (desde los 4 años ayudado por sus padres y a los 8 o 9 años por sí solos) y enjuague fluorado que los niños deben comenzar a usar a los 6 años.