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Una reina de la Vendimia preocupada y ocupada por el acoso laboral

Marinés Babugia, soberana nacional 1997, es abogada y magister en Derecho Laboral y Relaciones Internacionales. Acaba de presentar su libro "La prueba en el acoso laboral", en el que se refiere a cómo debe afrontarse esta problemática.

 

Hay tres cosas que cada persona debería hacer durante su vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro”, sugirió José Martí durante el siglo XIX. A la versión aggiornada de la frase atribuida al pensador cubano se le podría agregar la realización de una maestría.

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Que levante la mano el afortunado que puede cursar estudios universitarios y no piensa especializarse en algún posgrado. Y si anclamos la frase a Mendoza y la ceñimos sólo a mujeres, muchas le añadirían obtener el reinado vendimial. 

Marinés Dolores Babugia, 37 años, es Reina Nacional de la Vendimia 1997 (representante de Guaymallén). Es abogada, magister en Derecho Laboral y Relaciones Internacionales y, desde esta semana, escritora. Desde esta semana, al menos oficialmente.

Acaba de presentar en la Universidad Champagnat, donde cursó Derecho, su libro La prueba en el acoso laboral.

–¿De qué se trata el libro y cuándo surge?

–Es un trabajo de investigación que se inició durante el 2009, en el marco de una maestría en Derecho Laboral de la Universidad del Aconcagua. Me aprobaron mi tesis sobre acoso laboral, investigué acá en Mendoza y después me fui a Buenos Aire a terminar el trabajo. La tesis estaba referida a cuál es el medio probatorio más idóneo en un caso de acoso laboral, el cual se expresa, sobre todo, con violencia psíquica de uno o varios sujetos hacia una persona. Pueden ser pares, jefes, hombres o mujeres. Son acosos que se dan puertas adentro y difíciles de acreditar.

–¿Y cuál es el medio probatorio adecuado para dar cuenta de un caso de acoso laboral?

–Lo que propongo en el libro es la prevención a nivel gubernamental y empresarial. Es difícil explicarlo, pero básicamente se trata de un abordaje multidisciplinario. Son acosos sutiles, ni visibles ni físicos, que se dan a nivel de la psiquis, y es allí donde hay que apuntar. Con un cuerpo de profesionales, entre ellos psicólogos, se pueden producir pruebas en las consultas. 

“Además, como muchas veces el acoso se da a través de permanentes órdenes y contraórdenes, sugiero en el libro documentar todo tipo de mandato u órdenes. Cuestiones informáticas como los correos electrónicos pueden llegar a servir. Son pruebas que pueden generar un indicio en el juez”. 

–¿Cómo impacta el acoso en el rendimiento laboral del grupo?

–Cuando el ambiente laboral está enfermo, afecta directamente a la producción de una empresa, sea de bienes o servicios. Por eso es bueno que las compañías tengan una política en este sentido. Los seres humanos somos seres integrales, no podemos disociarnos. Y como el acoso se da mucho entre los mismos compañeros de trabajo, hay un efecto directo. Hoy, los climas de trabajo son de alta competitividad y se piensa que todo vale. 

–¿Cómo ha discurrido su carrera profesional con relación al acoso?

–Actualmente soy secretaria de una cámara laboral. Durante 2006 y 2007 ejercí en el ámbito y recibí muchísimos casos de acoso, especialmente de mujeres. El problema es que no hay una ley que regule los casos de acoso laboral, que es una forma de violencia. No hay nada: ni provincial ni nacional. Entonces, mi posibilidad de ayudar era muy reducida.

–La época del reinado vendimial, y con ella la fama, quedó atrás. Ahora es una profesional que trabaja en la Justicia. ¿Cómo ve a la juventud de hoy?

–Veo mucha violencia. Veo mucha cantidad de accidentes de tránsito. Y eso habla de que la gente tiene un nivel de tolerancia muy bajo por la vida del otro. Eso ya se estaba gestando cuando salí reina y llegó un punto que eclosionó. La violencia se va impregnando. Lo que quiero trasmitir con mi libro es tratar de no llegar a un proceso judicial, sino resolver los problemas antes. Una vive mucho tiempo en el trabajo. Más que con una mismo a solas, más que con la familia, más que con amigos. Entonces, si hay violencia en el trabajo, salís como loca con el auto, te dirigís con violencia a los demás. Hay que empezar con la paz desde el trabajo. No es sólo un jefe malo y un trabajador bueno. La violencia atraviesa a todos y es responsabilidad de cada uno solucionarla. Hay gente que se suicida por acoso laboral. Acá no hay registros, pero en otros países sí y son muy altos. 

–¿Está en algún otro proyecto?

–Escribo muchos artículos de Derecho Laboral. Distintos trabajos sobre el empleo en negro. Tal vez a futuro escriba un libro referido a eso. Por ahora disfruto del presente. 

►Casada. Hace un año contrajo matrimonio con Gustavo Gallar. No tiene hijos y, además del Derecho y la Justicia, se distrae pintando, porque es una enamorada del arte. 

►Corenave. Desde 2012 está al frente de la Comisión de Reinas Nacionales de la Vendimia, cargo al que accedió 15 años después de ser electa Reina Nacional de la Vendimia como representante de Guaymallén.