En una primera aproximación, la máquina que presentó en sociedad la startup Dishcraft Robotics puede ser confundida con un lavavajillas común y corriente, aunque de gran porte.
Sin embargo, es una evolución de ese electrodoméstico. Para ser justos, hay que decir que se trata de un avanzado robot que lava los platos. Incluso mejor que cualquier ser humano. Los que odian esa tarea (o simplemente prefieren eludirla) se decepcionarán al saber que el invento no llegará a las cocinas hogareñas. Al menos en primera instancia.