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Vasectomía y ligadura: baja el miedo al embarazo, pero no el riesgo de sífilis

La expansión de métodos anticonceptivos de larga duración y definitivos como la vasectomía y la ligadura de trompas puede generar una falsa sensación de protección.

La sífilis vuelve a ocupar un lugar de preocupación en la salud pública y uno de los puntos que los especialistas buscan recuperar es algo tan básico como recordar qué protege y qué no protege cada método anticonceptivo.

La tocoginecóloga María Victoria Carcelero, quien se desempeña en el Sanatorio Argentino y en el área de Ginecología del Hospital Guillermo Rawson, explicó en Mujeres de Impacto que el avance de los métodos anticonceptivos hormonales, de larga duración y definitivos modificó la percepción del riesgo en algunas personas.

“Han hecho o han provocado que muchos pacientes dejen de usar un preservativo porque el miedo a un embarazo desaparece”, señaló. El problema, según explicó, es que esa protección no alcanza frente a las enfermedades de transmisión sexual.

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“Claro, no están teniendo en cuenta las enfermedades de transmisión sexual que alguna es la sífilis, pero hay muchísimas enfermedades de transmisión sexual, algunas fáciles de erradicar como sífilis y otras que no, que son para siempre”, sostuvo.

La diferencia es fundamental. Una vasectomía puede evitar un embarazo y lo mismo ocurre con la ligadura de trompas, mientras que los anticonceptivos hormonales o los implantes tienen como objetivo prevenir la gestación. Pero ninguno de ellos funciona como barrera frente a una infección de transmisión sexual.

“Dentro de los métodos anticonceptivos, el único método de barrera para enfermedades de transmisión sexual es el preservativo”, remarcó la especialista.

La advertencia cobra especial importancia frente a una infección que puede avanzar sin ser detectada. Carcelero explicó que la sífilis primaria puede manifestarse con una lesión en la vulva, el pene o la boca, similar a un granito, que no pica, no duele ni arde. Esa lesión puede desaparecer y la persona puede permanecer durante un tiempo prolongado sin síntomas.

Con el avance de la enfermedad pueden aparecer lesiones en la piel y, en los casos que no reciben diagnóstico y tratamiento, llegar a comprometer órganos importantes. La especialista mencionó consecuencias neurológicas y cardíacas y advirtió que en su etapa terciaria incluso puede provocar la muerte.

El problema tampoco termina en quien contrae la infección. Durante el embarazo, la sífilis puede transmitirse al bebé. En Argentina, entre 2019 y 2024 se diagnosticaron 6.235 casos de sífilis congénita.

“Mientras más temprano en los trimestres se detecte la sífilis se va a tratar y ese bebé se va a ver menos afectado”, explicó Carcelero, quien también señaló que todavía existen casos de mujeres que llegan al parto sin haber realizado controles durante el embarazo.

La especialista destacó que la sífilis puede tratarse y que se utiliza un antibiótico intramuscular. Sin embargo, consideró preocupante que una enfermedad que puede ser tratada continúe presente y vinculó parte del problema con la falta de utilización del preservativo.

Para quienes no pueden acceder a una consulta privada, Carcelero señaló que en el Hospital Guillermo Rawson se realizan controles de ginecología y mencionó además el programa de Diversidad Sexual, donde las personas pueden acceder a estudios relacionados con infecciones de transmisión sexual.

La discusión, entonces, no pasa por elegir entre un método anticonceptivo u otro. Pasa por entender que prevenir un embarazo y prevenir una infección son dos cosas diferentes.

Una vasectomía puede evitar un embarazo. Una ligadura también. Pero frente a la sífilis, la protección sigue estando en la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y, fundamentalmente, el uso del preservativo.