El otro punto central fue la fecha de pago de los haberes. Los empresarios se comprometieron a abonar los salarios de octubre el 4 de noviembre, con la nueva escala salarial establecida en el convenio firmado a nivel nacional y los retroactivos correspondientes.
Marchese confirmó que los últimos puntos que mantenían abierto el conflicto quedaron resueltos y sostuvo que, con estos compromisos, la disputa que derivó en la medida de fuerza quedó superada.
El acuerdo se suma a las negociaciones de la semana pasada, cuando las partes lograron destrabar el paro y garantizar el regreso de los colectivos a las calles. En aquella instancia, las empresas se comprometieron a pagar el aumento salarial de septiembre, equivalente a un 10,5% respecto de los sueldos de abril.
Sin embargo, las diferencias correspondientes a mayo, junio, julio y agosto no quedaron saldadas. Según consta en el acta, la UTA y las empresas deberán volver a reunirse durante octubre para avanzar sobre esos períodos.
De esta manera, la conciliación obligatoria llegó a su fin con un compromiso concreto para los pagos inmediatos, aunque todavía resta discutir parte de la deuda salarial reclamada por el gremio.