"

Antes que nada, aquellos que hayan comprado acciones en el Club del Helicóptero vayan sabiendo que no cotizan en bolsa, solo sirven para mantener a la diezmada tropa con alguna esperanza que no todo está perdido. El tablero político en la Argentina, en menor medida en nuestra provincia, quedó totalmente desmembrado luego de las elecciones. El país no cambió exclusivamente a partir del 10 de diciembre, la cosa viene con arrastre. En nuestra provincia tampoco, varios pasaron por alto el resultado de las últimas elecciones de medio término, que fue el anticipo de lo que empezaba a incubarse en términos políticos y por qué no también en lo económico y social.

Hasta ciertos hábitos han cambiado, los dirigentes políticos están ante el riesgo de que se les cuenten las costillas sin tanto disimulo. Cómo será la cosa actualmente que a un gobernador que decide utilizar el avión sanitario, le sacan las horas de vuelo y la guita de lo que sale la aventura ya antes de volver. Pasaremos por alto algunos pormenores aeronáuticos acontecidos en nuestros pagos.

Siempre hay que tener presente la frase de El General: “Cuando la carne se cuelga baja, hasta el perro salchicha se atreve. Por eso la gente votó como votó en la última elección. Tengamos presente que en la provincia el candidato a presidente que saco más votos fue Milei, Orrego ganó por casi el 50% y de los departamentos del Gran San Juan, solamente en Chimbas (38%) ganó el candidato oficialista Massa.

Te puede interesar...

Impacta ver los números de las transferencias no automáticas a las provincias, 16 de las 24 sufrieron caídas del 100% en términos reales en enero, con lo cual decididamente no hay plata para las provincias. A partir de aquí discutamos las movilizaciones al Centro Cívico o del timing que le empezamos a exigir a este Gobierno provincial que va por el segundo mes de gobierno y con un contexto a lidiar que tiene más de punto que de banca.

Está claro que entre la campaña política y gobernar no hay solo una diferencia de tiempos o de discursos, se sobreentiende que, en líneas generales, siempre se cae un par de puntos más aún cuando los números de la economía impactan en el bolsillo de la gente. Tomar decisiones cuando se gobierna, y sin viento a favor, no es una tarea sencilla para ningún gobernador.

Los cuadros políticos del Estado no se arman de la noche a la mañana, el Kirchnerismo tuvo dos décadas para ir perfilándolos, además de contar con la posibilidad de ir ensanchando la plantilla del estado, que de hecho muchos de ellos continúan dentro del aparato estatal y que, seguramente, la actual administración está utilizando. Pero a la política hay que explicarla, para ello es necesario apelar a los buenos interlocutores.

El gobernador Orrego no debe perder de vista quienes fueron los derrotados en los últimos comicios. A pesar de ello intentarán condicionarlo y amedrentarlo desde las mismas áreas del Estado. Ha habido casos en algunas reparticiones que fueron borrados hasta los discos rígidos de las computadoras.

Acá nos vamos a detener en dos cuestiones que a simple vista pueden pasar que no tienen conexión, sin embargo, la tienen y son determinantes. En primer lugar, San Juan tiene que revisar lo que significa un Estado eficiente y responsable y que no basta con eslóganes de marketing.

Y por otro, el rol de la oposición, que está en todo su derecho de hacer las críticas que considere oportunas a la gestión de gobierno, pero muy distinto es apuntar a la actual gestión como responsable del ajuste o de la inflación y menos aún pensar que la sobrevivencia política depende del fracaso del otro.

Qué quedaría para aquellos gobernadores de la oposición que no llegan a pagar los sueldos de la administración pública o de padecer sus estamentos del estado cooptados por la corrupción, ser cómplices de hechos aberrantes o simplemente sobredependientes del Estado nacional porque no generan actividad privada.

No se tiene conocimiento de datos actualizados sobre la percepción de la opinión pública, a pesar del humor de los sanjuaninos con respecto a cómo ve el futuro de la economía, pero uno estima que Orrego mantiene un núcleo duro de apoyo. Sobre todo, cuando la realidad del Kirchnerismo local no ha variado con respecto al escenario del año pasado.

Es más, aunque no se note tanto, aparecen críticas sobre el último mandato de Uñac y de algunos de sus funcionarios. Y esto de parte de dirigentes con posibilidades de futuro dentro del propio espacio. Continúa sin aparecer la determinación de renovación de parte del peronismo, más allá de algunos amagues aislados u operativos mediáticos.

Por último, si San Juan no concreta en un mediano plazo un importante avance, en al menos dos proyectos mineros, el primer año del gobierno de Orrego deberá ser muy cauteloso en el manejo de los dineros públicos. De la Nación se puede esperar poco, a menos que el destino le tenga deparada otra realidad al plan económico del Presidente.