El gobernador destacó además el crecimiento de otros sectores como la agroindustria y remarcó que la minería convive con actividades históricas de la provincia. Según sostuvo, el objetivo es consolidar un esquema económico amplio donde distintas industrias puedan desarrollarse en paralelo.
Uno de los ejes más fuertes de su discurso estuvo relacionado con el cobre y el posicionamiento estratégico que tiene la región frente a la transición energética mundial. Allí recordó la creación de la Mesa del Cobre junto a gobernadores de otras provincias mineras y sostuvo que Argentina tiene una oportunidad histórica por la concentración de reservas en la Cordillera de los Andes.
"Sabíamos de la capacidad que tenía Argentina", señaló al hacer referencia al potencial geológico compartido con Chile y Perú.
Orrego también valoró el escenario económico nacional y sostuvo que las medidas impulsadas por el Gobierno nacional ayudaron a mejorar el clima de negocios. En ese tramo, destacó la estabilidad fiscal, la seguridad jurídica, el RIGI y la eliminación del cepo como factores que comenzaron a cambiar la mirada de los inversores sobre el país.
Sin embargo, aclaró que las provincias siguen teniendo un rol central sobre los recursos naturales y remarcó la importancia de mostrar previsibilidad y una hoja de ruta clara para quienes analizan invertir en San Juan.
El mandatario aseguró además que su gestión avanzó en modernizar el Estado y agilizar procesos administrativos para facilitar inversiones. Según explicó, uno de los principales objetivos fue recuperar confianza en un contexto económico complejo.
"La confianza se gana en gramos y se pierde en kilos", expresó en una de las frases más fuertes de la jornada. Y agregó: "Lo que había que sembrar era confianza".
Sobre el cierre, Orrego dejó un mensaje político vinculado al contexto nacional y sostuvo que el crecimiento económico necesita articulación entre Nación y provincias. "Si al presidente le va bien, nos va bien a todos los argentinos", concluyó.