Sin embargo, desde el sector privado plantean que los plazos son motivo de especial preocupación, considerando que tradicionalmente la apertura del corredor internacional se produce durante noviembre.
Marcos Carrasco, presidente de HOTELGA A.G., gremio que agrupa a hoteleros y gastronómicos, reconoció que las condiciones meteorológicas tuvieron un impacto evidente en la ruta y que los futuros deshielos podrían generar nuevas dificultades.
“Estamos absolutamente preocupados. Se entiende perfectamente que la afectación meteorológica impacta al camino, genera derrumbes y que los futuros deshielos también van a traer consecuencias para esta ruta”, señaló.
A juicio del dirigente, el desafío ahora es que las distintas autoridades puedan acelerar la toma de decisiones y disponer los recursos técnicos y económicos necesarios para enfrentar las afectaciones de la ruta. “Hay que ponerse a trabajar para disponer de los recursos técnicos y económicos necesarios para la recuperación de este importante paso fronterizo para la Región de Coquimbo”, sostuvo.
La inquietud de los gremios se relaciona directamente con el peso que tiene el mercado argentino para la actividad económica regional. Carrasco estimó en US$40 millones el gasto que realizan los turistas argentinos en la zona durante una temporada estival, cifra que, según explicó, llegó a US$65 millones en la temporada anterior.
“Eso representa un empuje para la recuperación de la economía regional. Por lo tanto, es imprescindible que los trabajos comiencen a la brevedad posible”, afirmó.
El dirigente reconoció que la seguridad debe ser una prioridad y que las condiciones climáticas determinarán en buena medida cuándo será posible intervenir y habilitar la ruta. No obstante, planteó que existe información suficiente para dimensionar la afectación y que las autoridades deben actuar con rapidez.
“Nuestra desconfianza está en los tiempos que demoran muchas veces las instituciones del Estado para tomar decisiones, buscar recursos y movilizarlos. En ese sentido, la preocupación de los gremios es bastante alta, debido a que la fecha de apertura debería ser en noviembre, como se ha hecho habitualmente”, indicó.
Desde la Cámara de Turismo de la Región de Coquimbo, en tanto, su presidenta, Laura Cerda, valoró que exista un compromiso político en torno a la importancia que tiene Agua Negra para la zona y sostuvo que fijar un horizonte concreto para su apertura permite avanzar en la planificación y gestión con las autoridades argentinas.
“Es una muy buena noticia para el sector que exista el entendimiento y el compromiso de parte de los actores políticos de la gran importancia que tiene el paso de Agua Negra para nuestra región”, manifestó.
Cerda destacó especialmente la movilidad económica asociada a los visitantes trasandinos, señalando que su gasto beneficia transversalmente a las pequeñas y medianas empresas de la región.
“Proponer una fecha específica significa que se dispondrá de recursos para su habilitación y gestión vinculante con el gobierno de San Juan para lograr el propósito”, agregó.
Llaman a agilizar no solo la vía terrestre
Una preocupación similar expresó María Antonieta Zúñiga, gerenta de Barrio del Mar, quien advirtió que una apertura tardía podría tener efectos directos sobre las proyecciones de la temporada.
“Nos preocupa que una apertura tardía del paso de Agua Negra pueda afectar seriamente las expectativas de la próxima temporada estival. El mercado argentino es fundamental para la Región de Coquimbo y, particularmente, para Barrio del Mar, por su aporte al turismo, la gastronomía, el comercio y el empleo local”, sostuvo.
Zúñiga planteó que, si bien la seguridad debe estar primero, resulta necesario que Chile y Argentina refuercen la coordinación y que, de ser necesario, se gestionen apoyos a nivel central para acelerar la recuperación de los tramos afectados.
“Cada semana de incertidumbre puede significar menos visitantes y actividad para nuestra región”, advirtió.
Zúñiga también planteó que la estrategia regional no debiera depender exclusivamente de la conectividad terrestre. “Creemos necesario empujar la factibilidad de vuelos directos entre Argentina y la Región de Coquimbo, como una alternativa complementaria que permita fortalecer la llegada de turistas y no depender exclusivamente de la conectividad terrestre”, cerró.