Luego de que Santiago del Moro anunciara que Luana debía abandonar el juego, la participante no pudo ocultar su tristeza y reaccionó con una breve pero contundente frase: "Ay, qué dolor". Sin embargo, lejos de quedarse con la angustia de la eliminación, rápidamente eligió despedirse de sus compañeras con palabras llenas de cariño.
Antes de cruzar la puerta principal de la casa, Luana reunió a sus compañeras y les dejó un mensaje que reflejó todo lo que significó para ella su paso por el reality. "Bueno, chicas, que gane la mejor. La que el Supremo elija, como dice Santi. Yo todo lo que pasó en esta casa lo dejo en esta casa. Espero conocerlas afuera como persona. No tengo ningún problema personal con ustedes. Y rompanla, sigan jugando hasta el último momento. Y que gane la mejor, loco. ¡Que gane la mejor! Se lo merecen. Cada uno con su estilo se lo merecen. Gracias, de verdad, por ser parte de mi vida. Me voy a tatuar Gran Hermano y ustedes van a estar por el resto de mi vida en mi corazón", expresó.