Los meses con más intervenciones
Junio fue el período con mayor cantidad de emergencias, con ocho intervenciones. Entre ellas hubo varios casos de bebés que se habían atragantado con vómito, leche u objetos, además de un niño que había ingerido una sustancia química. Ese mes también se registraron tres asistencias por cuadros febriles y un parto.
Febrero fue otro de los meses con mayor actividad, con cinco intervenciones. En ese período los efectivos asistieron a tres bebés que se habían atragantado y participaron en dos partos.
Julio también tuvo cinco casos, entre ellos la asistencia a una nena de cuatro años intoxicada con monóxido de carbono, un bebé que se había ahogado en agua, otro menor que necesitó RCP y una asistencia de parto.
Durante el resto del año también se sucedieron situaciones de emergencia. En enero, por ejemplo, un efectivo de la UOP La Rinconada, en Pocito, realizó RCP a un bebé de un año que se había ahogado con comida. Tres días después, personal de la Comisaría 10ª de 25 de Mayo asistió un parto en una vivienda.
En septiembre, los últimos registros del período corresponden a intervenciones de la Comisaría 34ª de Rivadavia y la Comisaría 25ª de Rawson, donde los efectivos brindaron primeros auxilios a un bebé de un año y siete meses y a otro de nueve meses, respectivamente.
Rawson, Rivadavia y Chimbas, los departamentos con más casos
El relevamiento de la Policía muestra que Rawson concentró seis intervenciones, seguido por Rivadavia, con cinco; Chimbas, con cuatro; y Capital, con tres.
Las situaciones fueron atendidas por distintas dependencias, entre ellas comisarías, unidades motorizadas, unidades operativas y cuerpos especiales. En cada caso, la preparación de los efectivos resultó fundamental para brindar una primera respuesta hasta la llegada de los profesionales de la salud.
La capacitación, una herramienta clave
Detrás de cada una de estas intervenciones hubo conocimientos que permitieron actuar frente a situaciones de extrema urgencia: una maniobra de Heimlich, una reanimación cardiopulmonar, primeros auxilios o la asistencia durante un nacimiento.
Desde la Policía de San Juan destacaron que estas respuestas son posibles gracias a las capacitaciones permanentes en primeros auxilios, RCP y asistencia prehospitalaria que reciben los futuros policías desde el comienzo de las carreras de técnicos y diplomados en la Dirección de Instrucción y Formación Policial D-6, actualmente a cargo de la Crio. Gral. Lic. Patricia Herrera.
A esto se suma el trabajo de la Escuela Superior “Pte. Domingo Faustino Sarmiento”, encargada de la capacitación continua del personal policial y de la planificación, convocatoria y registro de los cursos incluidos en el Plan Anual de Capacitación 2026.
“Hoy el policía no solo previene el delito. Llega primero en muchos casos y tiene que saber cómo actuar. La diferencia entre la vida y la muerte muchas veces son tres minutos”, señalaron desde la fuerza.
Así, el balance de los primeros nueve meses del año refleja una faceta del trabajo policial que muchas veces queda fuera de los recorridos habituales: estar preparados para salvar una vida cuando la emergencia ocurre y la ayuda médica todavía está en camino.