Con esta inauguración, la Provincia dio un paso más en el fortalecimiento del sistema de seguridad en San Martín, acercando el Estado a los barrios y mejorando la capacidad operativa de la fuerza policial.
El edificio fue construido con sistema tradicional de mampostería y hormigón armado, utilizando ladrillo común y ladrillón, losas y estructura de HºAº. Los cielorrasos tuvieron terminación de yeso y cielorraso aplicado a la cal. La cocina y los sanitarios fueron revestidos con cerámica hasta la altura de losa, mientras que el sector de cochera se resolvió con estructura de hormigón armado y cubierta metálica. En el exterior se aplicó revestimiento plástico y, en amplios sectores, ladrillo visto con junta sellada; los pisos exteriores se ejecutaron en hormigón alisado.
La subcomisaría contó con un área de requisa y dos calabozos con piso epoxi, pensados para optimizar el desgaste y el mantenimiento. Los interiores se resolvieron con muros de ladrillón cerámico armado, revoque fino y cielorraso a la cal. Los calabozos dispusieron de núcleo sanitario con artefactos antibandálicos.
En cuanto a su funcionamiento, el edificio incluyó hall de acceso, sala de espera con baño público y para personas con discapacidad, área de informes, logística, sumario, oficina para comisario con baño privado, depósito, archivo, acceso de servicio, sector de requisa y calabozos con sanitario. Además, contó con un área de servicios con acceso vehicular y cochera techada. La superficie total construida fue de 350,84 metros cuadrados.