San Juan
Jueves 22 de Agosto de 2019

Los separaron cuando eran niños y 48 años después volverán a fundirse en un abrazo

La historia de los hermanos Sánchez finalmente tendrá un final feliz este viernes cuando, después de años de búsqueda, vuelvan a estar frente a frente.

Se vieron las caras personalmente, por última vez, cuando tenían entre 7 y 9 años. La historia de los hermanos Sánchez (oriundos de Caucete), demuestra que si hay amor ni el tiempo, ni las distancias pueden separar y que muchas veces eso genera que lo imposible se vuelva posible. Hace 48 años los separaron pero no dejaron de buscarse hasta que el destino hizo lo suyo y finalmente, este viernes, se podrán fundir en un abrazo infinito.


Sonia, tiene 58 años, habló con sanjuan8.com y contó su historia. Un poco dejando de lado la parte triste y remarcando la felicidad de volver a reecontrarse con su hermana. Según relató, todo paso hace tiempo, cuando sus padres se separaron. En aquel momento su madre, quien falleció hace 32 años, "hizo lo que pudo con cuatro hijos", dijo Sonia quien aclaró que no guarda rencor.



Ella y su hermano Héctor se quedaron en la escuela Hogar y sus hermanas mellizas fueron dadas en adopción. Durante mucho tiempo se preguntaron qué fue de ellas, pero no obtuvieron respuestas. Recién cuando Sonia cumplió 18 años supo que fueron adoptadas y que vivían, desde pequeñas, en España.



¿Por dónde empezar? Hubo un tiempo en el que en la televisión argentina había muchos programas que cumplían sueños o buscaban gente. "Mandé carta a todos, pero nunca tuve suerte, de todos modos nunca bajamos los brazos", continúo Sonia durante su relato de este reencuentro.



Por el 2015, en un día cualquiera, su sobrino levantó un montón de diarios que habían tirado en la calle. Su hermano Héctor tomó uno al azar y cuando abrió las hojas leyó algo que no podía creer. Desde España una mujer llamada Ana Marcela Videla había participado en un concurso que se realizaba para atraer turistas a la Fiesta Nacional del Sol. Los datos que leyó coincidían con su historia y la de sus hermanas, aquel día la búsqueda comenzó a tener pasos firmes.



"En esa época yo no tenía computadora, ni internet, fui hasta la casa de una vecina y con ella comenzamos a averiguar y así surgió el contacto", para uno resulta fácil resumirlo, pero para Sonia significó un logro de años de búsqueda.



Desde entonces mantienen el contacto, primero a través de cartas, que luego fueron reemplazadas por mensajes de textos y ahora por chats de WhatsApp, que permite acortar las distancias.



La protagonista de esta historia cuenta que durante este tiempo hablaron mucho de lo que les pasó, de lo que recuerdan, de su infancia en Caucete, un poco tratando de cerrar heridas del pasado y otro poco para volver a tener ese vínculo de familia. Para tres de los cuatro hermanos fue más fácil, pero para una de las mellizas no. Ella, por el momento, prefiere mantener distancia.


A pesar de ello Sonia no se permite estar triste, "Esperamos tanto tiempo, buscamos tanto que poder volver a ver a Ana Marcela para mí es lo más importante. Estoy nerviosa, ansiosa y feliz", resume.


Ana arriba a San Juan, desde España, este viernes a las 15. Se quedará por lo menos hasta el 8 de septiembre. "Llega justo para celebrar el cumpleaños de 15 de una de mis nietas", relata alegre Sonia. Quien aclara que no sabe si va a poder dormir esta noche y que mañana estará temprano en el Aeropuerto. Después de 48 años no quiere que nada evite volver a abrazar a su hermana menor.

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