Horas más tarde, y tras un segundo llamado anónimo que aportaba datos sobre los presuntos autores, efectivos lograron identificar a los responsables del hecho. Se trata de dos jóvenes: uno de 14 años, oriundo de Pocito, y un segundo de 18 años, quien figura como el dueño del teléfono desde el cual se originaron las amenazas.
Gracias al trabajo de investigación realizado por la UFI Genérica y el análisis del número telefónico implicado, se logró interceptar al menor en inmediaciones de la escuela junto a su madre, quedando bajo disposición del Juzgado Penal de la Niñez y Adolescencia.
El joven mayor de edad también fue identificado, se trata de Juan Pablo Ferreyra (18), quien es estudiante del establecimiento educativo. El joven quedó alojado en la comisaría 3°.