La vitivinicultura, en crisis: bodegas sin margen y uva sin destino
La vitivinicultura sanjuanina atraviesa un escenario complejo, con fuerte caída en las ventas de vino y bodegas con serias dificultades financieras. Desde Coviar advierten que el consumo cambia, la cosecha se resiente y el sector enfrenta desafíos económicos y climáticos.
El sector vitivinícola de San Juan atraviesa uno de sus momentos más complejos, marcado por la caída del consumo de vino, problemas financieros en las bodegas y un escenario de incertidumbre para los productores en plena temporada de cosecha.
Así lo describió el vicepresidente de Coviar, Gustavo Samper, al analizar la situación actual del sector, donde aclaró que las dificultades se concentran especialmente en el vino, mientras que otros derivados de la uva presentan una realidad distinta.
“Estamos viviendo un contexto bastante difícil y complejo en lo que es la vitivinicultura, pero no toda la vitivinicultura, sino la del vino en particular”, señaló el dirigente, al diferenciar ese segmento de productos como el mosto o la pasa, que muestran un panorama más favorable.
Samper advirtió que la caída de las ventas y de los precios impactó de lleno en la situación económica de las bodegas. “Vemos noticias permanentes de bodegas que realmente están muy complicadas financiera y económicamente por las caídas de venta y de precios”, sostuvo.
En ese contexto, reconoció que muchas bodegas atraviesan dificultades incluso para recibir la uva. “Está muy difícil poder recibirla, ni siquiera podemos hablar de anticipo; estamos hablando de poder recibirla”, explicó, y agregó que el escenario actual no ofrece señales alentadoras a corto plazo.
La crisis también alcanza a los productores, que dudan en levantar la cosecha ante los bajos precios de la uva, en un momento que históricamente coincide con la vendimia. A esta situación se suman las complicaciones climáticas: las lluvias y la humedad generan preocupación por la calidad de la uva en plena cosecha.
image
Sobre las causas de la caída del consumo, Samper indicó que se trata de un fenómeno multicausal y vinculado a cambios en las preferencias de los consumidores. En ese sentido, destacó el crecimiento de nichos específicos. “El consumidor está pidiendo un vino diferente”, afirmó, y señaló que los vinos dulces naturales registran una mayor demanda.
También mencionó la aparición de nuevas tendencias, como las bebidas sin alcohol. “Viene de la mano de la modernización y actualización de la parte vitivinícola con respecto al consumidor”, explicó, al considerar que ese vínculo fue una de las áreas menos trabajadas por la industria en los últimos años.
image
En ese marco, Samper planteó que el sector deberá adaptarse para sostener su continuidad. “Creo que viene una época nueva, con la posibilidad de seguir con la industria”, afirmó.
Finalmente, se refirió a un proyecto que impulsa el uso de jugos naturales de uva como edulcorantes, en reemplazo del jarabe de maíz de alta fructosa.
image
Según explicó, se trata de una alternativa con impacto positivo tanto en la salud como en la vitivinicultura. “Es un producto realmente nocivo, vinculado a problemas como la diabetes tipo 2, y ya tendríamos que empezar a pensar en dejar de usarlo”, concluyó.