"
San Juan 8 > San Juan > pandemia

"La pandemia fue la "excusa" que llevó a los sanjuaninos a pedir ayuda"

Hubo un cambio pragmático que favoreció el hecho de priorizar la salud física y mental. En San Juan, crecieron las consultas por estrés, miedos y depresión.

La pandemia del Covid-19 dejó algunas cosas positivas, aunque no lo podamos percibir fácilmente. Una de ellas, fue la posibilidad de romper con ciertos paradigmas y tabúes con respecto a la salud mental. El hecho de priorizar la salud en todos sus aspectos, provocó que la gente se anime a hablar. En San Juan, en el área pública y privada crecieron exponencialmente las consultas y los pedidos de ayuda por estrés, depresión, fobias y miedos, según confió la responsable de Psiquiatría, Laura Tamarit a sanjuan8.com.

En el Día de la Salud Mental, una reflexión lleva a pensar que hay que potenciar lo positivo de la pandemia y no volver atrás en los cambios que se han generado. La brecha que se acortó y que rompió con facetas burocráticas incorporando los medios de comunicación y la tecnología como forma de acercase a la salud forman parte del aspecto positivo de la pandemia. La necesidad por estar mejor y la realidad conjunta que se visibilizó por las diversas consecuencias del confinamiento también favorecieron a que los sanjuaninos priorizaran la salud de su mente.

"Han crecido las consultas considerablemente tanto a nivel público como privado. Mucha gente perdió el miedo a consultar. Ahora se anima. Mucha gente se animó a pedir ayuda de distintas maneras: virtual, telefónica, etc", explicó Tamarit. A esto le adjuntó una observación valiosa por demás. "La pandemia obligó al área de la salud a ofrecerle a la gente otros servicios. Obligó por ejemplo a las farmacias, a que hagan algo que antes parecía imposible, que fue aceptar una receta por WhatsApp. Eso es accesibilidad pura. La pandemia obligó a esas situaciones para evitar el contagio, pero si pensamos que hay miles de personas que todos los días no pueden acercarse a un centro de salud o a una farmacia, por otras cosas que no tienen que ver con el covid, y que ahora lo pueda hacer vía whatsapp es accesibilidad de tratamiento. Eso es lo positivo que debemos dejar y que no podemos volver para atrás. Ya generamos el cambio".

Te puede interesar...

Sin dudas, la salud mental tuvo un gran giro. La gente se animó a hablar lo que le pasaba sin miedo al qué dirán. "Hoy se animan a decir que están en tratamiento, que toman medicación. No hay miedo de enfrentar una situación así en el trabajo, que es muy positivo. Durante mucho tiempo hubo gente que no decía en el trabajo que estaba bajo tratamiento por miedo a perderlo", remarcó.

A esta reflexión se le suma la conclusión de que esta pandemia del coronavirus fue "la excusa" perfecta que llevó a todos a pedir ayuda, "y si no lo fue para algunos, debería serlo. Porque la salud debe ser lo primordial y la pandemia nos enseñó y nos demostró eso".

Las consultas más comunes

En los consultorios y en las líneas telefónicas que contuvieron a los sanjuaninos en momentos de crisis hubo una gran cantidad de casos de estrés, miedos y fobias. "Muchos manifestaron síntomas depresivos que terminaron siendo depresiones, como también -felizmente- no eran casos de depresión. "Hay que saber diferenciar. la depresión es una sumatorio muy especial de las cosas y no todo el que está triste está depresivo. Muchos se animaron a consultar sobre qué le estaba pasando", confió la profesional de Salud Pública.

Asimismo, lamentó una realidad: "Hubo muchos intentos de suicidios y suicidios consumados, lamentablemente. En este sentido, las cifras fueron alarmantes", detalló. A esta situación se le suman los números de violencia en general, que también fueron alarmantes.

En este sentido, explicó que la salud mental requiere de toda la sociedad para alcanzar el objetivo. Uno no puede salir adelante solo. Formamos parte de una sociedad con familias, clubes, iglesias, instituciones que nos ayudan a conservar nuestra salud y a perderla, a veces, también.

Yo tenía un perro negro llamado DEPRESIÓN

¿Cómo nos damos cuenta que alguien está cayendo de depresión?

Cuando una persona se muestra retraída, cada vez más y acrecienta su soledad, pierde el deseo de compartir, de realizar actividades, de hacer lo que le gustaba hacer. Si uno le ofrece ayuda y se niega, puede estar cayendo en depresión.

"A veces uno observa a un ser querido y se queda con una sensación extraña, cree que algo puede pasar, que no está bien, que algo malo puede hacer. Es una sensación interna de cada uno que despierta la alarma. En ese caso, nunca viene mal la consulta con un profesional".

Lo mejor es acercarse y decir que "no la vemos bien", que necesita ayuda. "A veces no hace falta hablar demasiado, sólo hace falta estar. Los cuadros actúan de forma diferentes y en muchas oportunidades son muy severos y no permiten que la víctima pueda reaccionar.