“Todas las actividades vinculadas al cultivo, industrialización, comercialización y exportación van a requerir autorizaciones previas. El régimen será más exigente, pero ordenado”, aseguró Campos, quien remarcó que CANME se encuentra en una posición privilegiada para adaptarse al nuevo sistema.
Además, el referente sanjuanino subrayó que habrá un sistema de licencias diferenciadas: una para la etapa de producción y otra para el producto final. “El proceso tendrá un impacto económico regional y se implementarán nuevas medidas de seguridad que benefician a empresas como la nuestra”, destacó.
San Juan cuenta con representación en el Consejo Federal del Cannabis, el órgano que asesorará a Nación en la implementación de la normativa. “Yo soy el titular por la provincia, y el ingeniero agrónomo Franco Pérgolis es el consejero suplente”, informó Campos.
Entre las funciones clave que asumirá la ANMAT se encuentran el control de calidad, la trazabilidad, las auditorías permanentes, la regulación de la importación y la elaboración de materias primas, así como el control de la comercialización en todo el territorio nacional.
En cuanto a la industria del cáñamo, el nuevo esquema incluye un régimen simplificado de licencias y estándares similares a los del cannabis medicinal. “Ya presentamos la documentación en la etapa 1 ante ARICCAME, y ahora todo ese proceso pasa al área de industria”, explicó Campos.
Finalmente, también habrá regulaciones específicas para las semillas: “La Secretaría de Agricultura regulará su producción, importación y exportación. Además, se pondrá en marcha un plan de registración excepcional para comercializarlas”, detalló.
Campos destacó que CANME continuará trabajando bajo el marco de la Ley 27.350, que regula la investigación médica y científica del uso del cannabis. “No esperamos mayores dificultades para continuar con nuestras actividades. Ya hemos establecido un vínculo fluido con los nuevos organismos”, concluyó.
Por Gabriel Rotter