Allanamiento y secuestro de un arsenal
Como parte de las primeras medidas judiciales y de protección a la víctima, las fuerzas de seguridad ordenaron un operativo en el domicilio del dirigente político. En el lugar se procedió al secuestro preventivo de cinco armas de fuego (además de rifles de aire comprimido). Tras el cotejo de la documentación, los investigadores determinaron que una de las armas de fuego no estaba registrada de forma reglamentaria.
Por estos hechos, la Fiscalía le imputó a Vallejos dos delitos en concurso real:
Estrategia de la defensa y antecedentes
Durante el acto procesal, y haciendo uso de sus derechos, Vallejos optó por abstenerse de declarar. Por su parte, el abogado defensor intentó contrarrestar la acusación argumentando ante el magistrado que las heridas que presenta la mujer fueron producto de una "caída accidental" y que la falta de registración del arma secuestrada corresponde meramente a una "infracción administrativa" y no a un delito penal. Desde el punto de vista formal de la Fiscalía, el acusado no cuenta con antecedentes penales computables en el sistema.
Este caso se suma a otro escándalo público reciente que protagonizó el dirigente en San Juan. Vallejos ya arrastraba una denuncia policial en la Seccional 3° de Trinidad por una violenta escena en el Instituto de Traumatología. En aquella oportunidad, ingresó exaltado exigiendo prioridad para la atención de su hijo, insultó al personal, rompió a puñetazos el blindex del mostrador y agredió físicamente por la espalda a un recepcionista, secuencia que quedó registrada en las cámaras de seguridad de la clínica.