La medida busca preservar el Barreal Blanco, un sitio de alto valor patrimonial, paisajístico y turístico cuya superficie arcillosa se vuelve especialmente frágil cuando permanece húmeda. El tránsito de personas o vehículos en estas condiciones puede dejar huellas permanentes y provocar daños difíciles de revertir en este entorno natural.
Por ese motivo, el acceso al lugar permanece restringido mientras se cumple el período natural de secado del suelo. Las bajas temperaturas y las heladas propias del invierno ralentizan la evaporación del agua, por lo que se estima que el terreno necesitará al menos diez días para recuperar la dureza necesaria antes de ser habilitado nuevamente.
Desde la Dirección de Patrimonio Cultural reiteraron el pedido a la comunidad y a los turistas de respetar la restricción y evitar ingresar, tanto a pie como en vehículos, para contribuir a la conservación de este patrimonio natural y cultural que distingue a San Juan.
Las autoridades recordaron además que la protección de espacios como la Pampa del Leoncito es una responsabilidad compartida entre el Estado, los visitantes y la comunidad. Mientras el paisaje ofrece una de las imágenes más extraordinarias de los últimos años, el mejor homenaje que puede hacerse a este escenario único es permitir que la naturaleza siga su curso y que el Barreal Blanco recupere sus condiciones naturales para continuar siendo uno de los grandes tesoros de la provincia.