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Hallaron fósiles marinos y plantas costeras en La Rinconada

Los restos encontrados por científicos de la UNSJ datan de 425 millones de años de antigüedad, cuando el departamento Pocito era mar.

Hace unos 425 millones de años en La Rinconada, en el sanjuanino departamento Pocito, había agua, había mar (y seguramente el agua abarcaba grandes sitios de lo que hoy es San Juan). Muy cerca de ese mar, podría decirse en ambiente costero, vivían plantas continentales a las que algo las arrastró y las depositó bajo el agua. Hoy científicamente se llaman Rhyniopsidas. Eran muy pequeñas: tendrían alrededor de 5 a 7 centímetros de alto. Los científicos afirman que no se sabía, hasta ahora, de su existencia en San Juan. Ni siquiera en el Cono Sur.

Fernando Lopez (sin acento), geólogo de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (FCEFN) de la UNSJ, sabe de la edad de esas plantas que encontró en Pocito, y que son del Periodo Paleozoico, porque en las rocas que recogió allí, además de restos de plantas, también había Graptolitos. Los Graptolitos pertenecen al reino animal, son invertebrados marinos ya extintos, fósiles que son muy útiles para datar la edad de las rocas. Hace un año Lopez y equipo descubrieron estos restos de animales y plantas en una misma roca y recientemente el hallazgo fue publicado por la revista científica Gondwana Research, de Estados Unidos. La vida que hubo en las viejas aguas de Pocito, en un tiempo que se denomina Serie Prídoli, última del Periodo Silúrico (muy poco investigado), coloca en primer plano a San Juan en el contexto de Sudamérica, donde no hay registro de esa edad de Graptolitos.

Uno de los principios de la paleontología dice que, una vez determinada la edad de una roca, es posible determinar el tiempo, que en definitiva será el mismo, de todo lo que aparece adosado a ella. Y la edad de las rocas puede establecerse, entre otros métodos, a través de los Graptolitos, que aparecen hoy como sellados en las piedras o rocas. Con esos Graptolitos trabaja desde hace un tiempo el licenciado en Geología Fernando Lopez, y fueron esos fósiles animales los que dataron la edad de las plantas marinas de La Rinconada.

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Descubrimiento

“Esto surgió hace un año como una curiosidad nuestra, junto con otros compañeros también autores del trabajo. En la carrera (de Geología) habíamos hablado de ese lugar en La Rinconada, pero nunca lo habíamos visitado. Un día fuimos a ver qué había y encontramos un yacimiento hermoso”, cuenta Lopez. El lugar, concretamente, es por calle Aberastain pasando Calle 15, en una entrada hacia el Oeste en que se cruzan unas viñas y empieza el faldeo de cerros en la zona conocida como El Abanico.

Fuente: Prensa UNSJ

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Como el Plancton

Los Graptolitos hoy son como un equivalente del conjunto de organismos llamado “Plancton”, que flota en las aguas marinas.

El geólogo Lopez explica que los Graptolitos, animales que tenían unos pocos centímetros de longitud, también flotaban en el agua y, cuando se morían, caían hacia el lecho del mar y así se fosilizaron en las rocas. “Suelen estar en un grupo de rocas que son de granos muy finos. Yo siempre buscaba esas rocas a la espera de encontrar graptolitos”, comenta.

Planta y animal en la roca

“En ese lugar tomé una roca que me llamó la atención, pero no eran Graptolitos lo que tenía la piedra, era otra cosa. Eran manchitas negras muy pequeñitas, de no más de un centímetro, con forma de plantas”, dice Fernando. El equipo que investigaba en los suelos de La Rinconada cargó unas rocas y las llevó al Instituto y Museo de Ciencias Naturales de la FCEFN. Allí, el doctor en Ciencias Naturales Juan Drovandi dijo que, efectivamente, se trataba de plantas. Pero también Drovandi encontró en la roca un Graptolito, y eso fue una buena noticia. “Dijimos ‘buenísimo’, porque estaban juntos los dos fósiles y los Graptolitos son muy buenos para datar con precisión la edad de la roca. Entonces comenzamos un trabajo en conjunto con animales y plantas”, señala Lopez.

Sin registro en Sudamérica

El registro fósil de plantas de esa antigüedad a nivel mundial es muy escaso y, sobre todo, en Sudamérica. “Estamos hablando de la Serie Prídoli, última del Periodo Silúrico, unos 425 millones de años de antigüedad. Entonces la importancia que cobraron los Graptolitos fue gigantesca porque nos dan edad precisa para el grupo de plantas primitivas que no sabíamos que estaban acá en San Juan ni en el Cono Sur. Sólo hay un registro con dudas sobre la misma edad en Bolivia y hay otros registros en Brasil, pero son más nuevos. Incluso acá en San Juan hay registros que son un poco más nuevos que esas plantas”, valora Juan Drovandi.

Respecto del planeta animal, Lopez explica que el mundo científico suponía que desde un tiempo antes de esos 425 millones de años, las poblaciones de Graptolitos ya no sobrevivían en Sudamérica. “Pero resulta que no, no se habían extinguido por lo menos hasta esa época de hace más de cuatrocientos millones de años”, indica.

Gondwana y evolución

Los investigadores dicen que la vida de esas plantas y esa fauna se dio en lo que era Gondwana, cuando los continentes aún no se ensamblaban para formar Pangea. Y justamente, hablando de Gondwana, el descubrimiento acaba de ser publicado en la revista científica estadounidense Gondwana Research, con el título “First record of Pridolian graptolites from South America: biostratigraphic and paleogeographic remarks” (“Primer registro de graptolitos pridolianos de América del Sur: observaciones bioestratigráficas y paleogeográficas”). Es que estos descubrimientos, como dicen ambos científicos de la UNSJ, representan “la punta del ovillo”, porque en las rocas del lugar que conservan para estudiar hay otros fósiles. “Entonces, es muy interesante saber qué edad tiene esa roca para comprender cómo han ido evolucionando todos esos organismos: hay rastros de plantas y de mandibulitas de animales en las rocas”, definen.

Haciendo punta con el Silúrico

Lopez resalta que en San Juan hay estudios de estos Graptolitos, pero son anteriores a la época silúrica, corresponden al Periodo Ordovícico. “En el Silúrico, prácticamente nadie en Argentina los investigó”, sostiene. Luego remarca que no sólo en Pocito se puede encontrar esos fósiles, sino en gran parte de San Juan, como en la sección Pedernal o Talacasto. Los fósiles hallados quedarán en el repositorio del Instituto de Geología (INGEO) de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNSJ.

FUENTE: Revista la U