“Esperé tres o cuatro meses y cuando quise retirar lo invertido no me dieron ninguna respuesta. Invertí mi dinero y mi auto, y nunca me devolvieron nada”, afirmó.
La mujer sostuvo además que, hasta el momento, al menos diez personas ya realizaron denuncias formales, aunque estimó que el número real de afectados es mucho mayor. “Sabemos que hay muchísimos más”, remarcó.
Desde la Unidad Fiscal de Investigación informaron que las presentaciones se reciben de manera progresiva y por turnos, debido al volumen de casos. “Nos dijeron que solo de a dos personas podemos ir denunciando”, explicó otra de las denunciantes.
La causa quedó en manos del fiscal Pablo Martín, titular de la UFI de Delitos Informáticos y Estafas, quien advirtió sobre un patrón repetido en este tipo de maniobras.
Según explicó el funcionario, muchas víctimas caen por lo que definió como una “ignorancia medio deliberada” al aceptar propuestas que prometen rentabilidades imposibles.
“La gente cree en ofrecimientos que anuncian rendimientos diarios en dólares que no existen en ninguna inversión legítima, y esos escenarios se convierten en la puerta de entrada a estafas masivas”, señaló Martín.
Para el fiscal, el avance de la digitalización superó ampliamente a la educación financiera, lo que generó una brecha que facilita este tipo de delitos. “Esa diferencia explica buena parte del crecimiento de las denuncias”, sostuvo.
En el marco de la investigación, los equipos judiciales trabajan en reconstruir la cadena completa de transferencias, identificar cuentas puente y determinar el rol de cada participante dentro de la maniobra. Este seguimiento financiero es considerado clave para desarticular la estructura y evitar que continúe sumando víctimas.
Desde el ámbito judicial insistieron en la importancia de la prevención. Recomendaron desconfiar de cualquier propuesta que prometa beneficios desproporcionados, evitar brindar datos personales o bancarios por teléfono o redes sociales y realizar la denuncia inmediata ante cualquier intento de fraude.
La advertencia se refuerza especialmente para los adultos mayores, quienes se han convertido en uno de los principales blancos de este tipo de estafas digitales.
Mientras tanto, la UFI continúa recibiendo denuncias y recopilando pruebas para determinar responsabilidades penales en uno de los casos de presunta estafa más importantes registrados en la provincia en los últimos años.