"Esperaba perpetua": el fuerte reclamo de la madre de Andreoni
La madre del joven asesinado en una cancha cuestionó la condena de 12 años y la absolución de uno de los acusados. Habló a un año de la muerte y en el día del cumpleaños de su hijo.
El fallo por el crimen ocurrido en una cancha de Rivadavia reavivó el dolor de la familia de Diego Andreoni. A un año de su muerte y en una fecha cargada de significado, su madre, Silvia Marinatto, expresó su angustia y su desacuerdo con la sentencia judicial.
El tribunal resolvió condenar a Julio Castro a 12 años de prisión por el delito de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego, mientras que el otro acusado, Franco Gómez, fue absuelto y recuperó la libertad tras haber estado detenido durante todo el proceso.
La decisión judicial fue tomada por unanimidad por los jueces Mabel Moya, Javier Figuerola y Guillermo Adárvez. Fiscalía había solicitado una pena de 15 años, mientras que la querella adhirió a ese pedido. Por su parte, la defensa había planteado una condena menor o incluso la absolución.
En ese contexto, la voz de la madre de la víctima se volvió central. “Hoy cumple un año de fallecido. El 15 de marzo fue a disfrutar un partido de fútbol y no lo vimos más. Y hoy 27 murió mi hijo”, expresó conmovida.
image
Marinatto también apuntó contra la absolución de Gómez: “Ellos lo van a tener a su hijo, pero yo no lo tengo más”. Y agregó: “El que no ha perdido un hijo, no sabe lo que se siente. No hay con qué reemplazarlo”.
El reclamo de la mujer se sostuvo en la magnitud del daño sufrido. “Pensaba en una condena más dura, en prisión perpetua. Es un daño muy grande el que hicieron”, sostuvo.
Además, insistió en que su hijo no tuvo participación en la pelea que derivó en el ataque. “Él fue a ver el partido, no tuvo nada que ver. Estaba por otro lado. Se la ligó de arriba”, afirmó.
El caso se remonta al 15 de marzo de 2025, cuando en el complejo de canchas Coralli se desató una gresca tras un partido de fútbol amateur. En medio del conflicto, Andreoni recibió disparos que lo dejaron gravemente herido.
El joven permaneció internado durante casi dos semanas. Incluso, como consecuencia de las lesiones, sufrió la amputación de una pierna. Finalmente, falleció el 27 de marzo, fecha que hoy vuelve a marcar a su familia.
Durante el juicio, distintos testigos señalaron a Castro como el autor de los disparos, aunque el arma nunca fue encontrada. En el caso de Gómez, no se logró probar su participación directa, por lo que fue absuelto por el beneficio de la duda.
Para la familia, el fallo no alcanza a reparar la pérdida. “¿Qué le explico a mis nietos? Me quedan mis otros hijos, mis nietos, pero el dolor no se va”, expresó la madre, dejando al descubierto una herida que sigue abierta.