Sin embargo, no todas las categorías siguen en vigencia a pesar de la crisis económicas. Los libros escolares y de texto sufrieron una notable baja en sus ventas, atribuida en parte al fácil acceso a materiales digitales a través de PDFs compartidos por docentes y la proliferación de fotocopias en las instituciones educativas.
En contrapartida, un encargado de otro local también ubicado en Capital dijo que la literatura infantil y juvenil continúa siendo un segmento en alza, con libros para colorear, cuentos clásicos y personajes populares como Gaturro y dinosaurios liderando las preferencias del público más joven. Para los lectores adultos, los libros de autoayuda y finanzas personales, como "Padre Rico Padre Pobre", mantienen su atractivo.
En el fondo de estas reflexiones sobre el mercado del libro, se encuentra el recordatorio de la importancia cultural que encierra esta fecha: el Día Internacional del Libro, que conmemora las muertes de Miguel de Cervantes, el Inca Garcilaso de la Vega y William Shakespeare en 1616. "En un contexto de desafíos económicos y tecnológicos, esta celebración nos invita a reafirmar el valor perdurable de la lectura y el legado literario que nos une como sociedad", finalizó una empleada de más de dos décados de una histórica sucursal ubicada en calle Mendoza.