¿Cuál es el motivo? Es que el 360 y el Esloveno implican la compra de terrenos lindantes a la Bombonera, sobre la calle que se sitúa detrás de los palcos, algo con lo que Riquelme y la dirigencia no están de acuerdo. "A mí me da cosa, cuando estoy pensando, de tener que ir a golpearle la puerta a alguien y que me abra el dueño, la duela o el hijo e inconscientemente tener que decirle 'tenés que irte de tu casa'", aseguró el propio mandamás hace unos días en una entrevista.
Para la primera propuesta Boca debe comprar las dos manzanas lindantes al Alberto J. Armando, donde emergen 129 propiedades. Mientras que con el Esloveno solo habría que adquirir los terrenos frentistas. Además, se necesita una aprobación del proyecto en la Legislatura porteña. Ante este panorama, en el Xeneize aceleraron en la búsqueda de otra alternativa.
Desde hace un tiempo un grupo de arquitectos que trabajan en la institución están desarrollando otro proyecto propio para agrandar el estadio Xeneize. Riquelme tendrá que analizar junto al resto de los directivos la propuesta y luego definirán si avanzan o no. En principio, se espera que en los próximos meses habrá novedades, pero por el momento no está dicha la última palabra.
La semana pasada el arquitecto Rodrigo Vidal dio a conocer en varios medios su proyecto para ampliar La Bombonera a una capacidad de 90.000 espectadores y se destaca por no tener la necesitad de comprar las dos medias manzanas de los vecinos. Incluso, Vidal adujo que se reunió a fines del año pasado con el secretario general Ricardo Rosica y con Alejandro Desimone, uno de los vocales titulares, pero desde el club desconocen esa cumbre y Riquelme no piensa en esta tercera vía para ampliar el estadio y mientras realiza obras de menor envergadura para mantener la cancha en condiciones.
FUENTE: TyC Sports