El primero de los procedimientos se realizó en inmediaciones de calle República del Líbano y Dominguito, en Rawson. Allí, los efectivos observaron una motocicleta de 110 cc que presentaba algunas irregularidades.
Al entrevistar al conductor, constataron que se trataba de un menor de edad, quien manifestó no contar con documentación que acreditara la propiedad o procedencia del rodado.
Los investigadores verificaron las numeraciones del motor y del cuadro y detectaron que la numeración del motor no se correspondía con el dominio colocado en la motocicleta. Al consultar el sistema, además, constataron que el rodado tenía un pedido de secuestro vigente desde el 9 de enero de 2013 por el delito de hurto.
La situación fue comunicada a la Justicia de Menores, que dispuso el secuestro de la motocicleta. El menor, en tanto, fue entregado a sus progenitores conforme a las directivas judiciales.
Documentación presuntamente falsa y números adulterados
El segundo procedimiento se llevó adelante en calle 25 de Mayo y Salta, en Chimbas, a partir de una investigación previa sobre un hombre mayor de edad que tendría a la venta una motocicleta de 110 cc.
Durante la intervención, el hombre exhibió una Cédula de Identificación del Motovehículo. Los efectivos advirtieron indicios compatibles con una posible documentación apócrifa.
Al ingresar el dominio colocado en la moto al sistema de consultas, determinaron que no correspondía al modelo del rodado. Posteriormente, los investigadores realizaron una verificación de las numeraciones identificatorias del cuadro y del motor y constataron que ambas presentaban signos de adulteración.
Tras poner la situación en conocimiento de la UFI Genérica, se dispuso el secuestro de la motocicleta. El vendedor quedó vinculado a la investigación, mientras se intenta determinar su eventual responsabilidad y establecer la procedencia del vehículo.
Otra moto tenía las numeraciones adulteradas
El tercer procedimiento tuvo lugar en el interior del barrio Buenaventura Luna, en Rawson. En ese sector, el personal policial observó a una mujer que circulaba en una motocicleta de 110 cc cuyo dominio colocado no se correspondía con el modelo del rodado.
Al ser entrevistada, la conductora no pudo acreditar mediante documentación la propiedad o legítima tenencia de la motocicleta.
Ante esta situación, los efectivos verificaron las numeraciones del motor y del cuadro y determinaron que ambas presentaban signos de adulteración.
La novedad fue comunicada a la UFI Genérica, que dispuso el secuestro del rodado. La motocicleta fue trasladada posteriormente a la Central de Policía, donde continuará sometida a las medidas periciales e investigativas correspondientes.
Los tres procedimientos forman parte de las tareas que lleva adelante la Policía de San Juan para detectar motocicletas sustraídas, determinar su procedencia y avanzar sobre las posibles maniobras de adulteración de documentación y numeraciones identificatorias.